Este pretende ser un repaso general al que a mí me parece, hasta el momento, el juego cumbre de Bioware. Obviamente, este será tema de discusión para los aficionados a juegos como Neverwinter Nights, Baldur's Gate o Dragon Age (De cuya segunda parte ya se pueden ver imágenes en hardgame2, o vandal, por poner un par de ejemplos). Pero para mí no hay duda, pues Knights Of The Old Republic (KOTOR) es un juego simplemente sensacional. He de decir que, como casi todo, descubrí algo tarde el juego. Fue allá por 2006 cuando buscando un juego en el que entretenerme me topé con esta maravilla que había sido lanzada en 2003. Tres años de retraso, pero nada que me asuste, pues estoy sumamente acostumbrado a aficionarme a antiguedades cada dos por tres.
Lo primero que me atrajo de KOTOR fue la temática. Star Wars siempre me ha apasionado, por lo que cada vez que puedo intento hacerme con todos los juegos de la saga con los que me topo. Esperaba que KOTOR fuese un nuevo éxito en mis recientes experiencias, tal y como lo había sido Jedi Outcast, a diferencia de Empire At War, que me pareció que no estaba a la altura. Así pues, la temática me tenía ganado de antemano, pero faltaba ver la ambientación, calidad gráfica, historia y demás elementos que forman parte de un juego.
En cuanto a la ambientación, me atrajo la idea de moverme en un plano temporal distinto del visto en las películas. Toparse con Luke o Chewie como en Jedi Outcast está bien, pero sin pasarse, dejando que sean protagonistas los personajes del juego, y no los personajes/actores de las películas. Ese fue uno de los aciertos de Jedi Outcast, en el que Kyle Katarn adquiere todo el protagonismo, a pesar de esos pequeños cameos que no aportan demasiado al núcelo de la historia. Así pues, situar KOTOR 4.000 años antes de la Batalla de Yavin fue todo un acierto.