Vaya sorpresita que os guardaba para la entrada de hoy, ¿verdad? Seguro que os habéis quedado ojipláticos. Os preguntareis lícitamente qué hago hablando de un juego de nada más y nada menos que 2020. Bueno, esto es caverna de rol, y no me caracterizo por escribir de cosas demasiado actuales. Allá vamos.
Buceando en esos videojuegos que reinicio una y otra vez, me topé hace unas semanas con Spiderman. Después de terminarlo, partida + y DLCs incluidos, le llegó el turno a Spiderman Miles Morales.
Me considero bastante fan de Spiderman, fruto de aquella serie que en mi infancia y adolescencia emitían en Antena 3, y como fruto de ello descubrí mediante cameos personajes que afortunadamente tienen o han tenido series propias como Daredevil o The Punisher. Tal vez por ello, siempre he pensado en Peter Parker como Spiderman y no me atraía en su momento mucho Miles como nuevo Spiderman, o al menos como uno adicional. Sin embargo, fruto de la buena experiencia de juego (en cuanto a entretenimiento) del juego de Spiderman, me lancé a ello.
Por situarnos, Miles es hijo de Jefferson Davies y Río Morales. Su padre (spoiler) es un agente de policía que pierde la vida en un ataque de Mr Negative a Norman Osborn. Su madre es una activista de origen puertoriqueño que busca ser elegida como concejala en Harlem, barrio al que se mudan Miles y ella tras la muerte de su padre.
Miles adquiere sus poderes durante los eventos del primer juego de Spiderman, debido a una picadura de una araña de un laboratorio de Oscorp que llega hasta él casi por azar. Además de los poderes clásicos arácnidos, Miles adquiere capacidades eléctricas venenosas que le permiten emitir sacudidas de todo tipo. Esto en términos de juego le atribuye un arma más que el clásico Peter Parker, además de otras ya conocidas como el remate a adversario. Además de esto, el muchacho se vuelve invisible. Casi nada.
El juego en sí es muy similar a su predecesor en cuanto a mecánicas y entorno: mismo mapa, mismos movimientos, enemigos de tipologias similares a los ya conocidos, etc. Es un juego sin complicaciones, con menos coleccionables y actividades secundarias (en el primer juego tal vez eran demasiadas, sí soy sincero) y que aporta una visión distinta de Spiderman. Como juego en versión original, es curioso la mezcla de idiomas cuando Miles tiene conversaciones con su madre.
El juego en sí no es largo (se puede completar al 100 por 100 en unas 12 horas) no complicado (el nivel más alto sólo es complejo en los últimos enemigos). Ppr si parece poco, siempre está la posibilidad de la partida +, que en esta ocasión es necesaria para desarrollar todas las habilidades y adquirir todos los trajes y, si os interesa, los trofeos de Play Station.
Es un juego en el que los enemigos principales no son gran cosa. Viniendo del Spiderman más clásico con Octopus, Norman Osborn, Scorpion o Vulture, los enemigos de esta entrega son un poco insultos, la verdad. También se echa en falta algún minijuego entretenido (en la primera entrega me gustaron mucho los experimentos del laboratorio de Octavius Enterprises).
Como decía al principio el juego aporta mecánicas sencillas y entretenimiento con movimientos bastante variados. Si sabes manejarte, cosa que no es difícil, lo disfrutas mucho. Es cierto que echo en falta más variedad de artilugios, pues a penas hay cuatro, contando con las telarañas, y eso es un debe en el juego.
En fin, termino ya estas líneas. Mi qie decir tiene que ya estoy instalando Spiderman 2, así que no os extrañe ver una entrada por aquí en las próximas semanas.



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