sábado, 30 de abril de 2011

Un año de caverna

Hoy la caverna cumple 1 año en la red. Parece que fue ayer cuando subí aquella entrada de Final Fantasy VII. Viendo las reseñas posteriores de otros Final Fantasy que he ido haciendo, aquella no rendía honores a la que me parece todavía la mejor entrega de la saga, con permiso de FFX. Por lo tanto, en mi DEBE queda rehacer aquellas pocas líneas hasta convertirlas en una entrada a la altura. Pero como para mirar al futuro ya habrá tiempo, hoy echo la vista hacia atrás. Este proyecto empezó casi por casualidad, como un entretenimiento para las largas horas de comida que tengo en el trabajo. Nunca entendí qué necesidad había de dar a una persona 2 horas para comer, pero al menos me ha ayudado a sacar el blog más o menos adelante, incluso con colaboraciones como la que tuve en TFT de Trasgotauro. El único inconveniente es no poder publicar en horas de trabajo, con los quebraderos de cabeza que ello supone, incluido tener que encomendarse al "fiable" editor de blogger y sus entradas programadas.

A lo largo de este año se han publicado más de 150 entradas en la caverna, algunas con la colaboración de amigos como Sendel, y el material aportado por roleros nostálgicos como Pedro Nieto. He de resaltar que muchas de las entradas del blog eran una mera plasmación de mi estado de ánimo, o de situaciones roleras más cotidianas. A decir verdad estas últimas suelen obtener más comentarios que entradas con bastante más trabajo detrás, lo cual a veces no deja de sorprenderme. Supongo que al final comentamos lo que nos identifica, lo que nos causa gracia por habernos topado con ello en más de una ocasión. Es lógico, a mí me pasa igual con las cosas que comento cuando leo (menos de lo que me gustaría) otros blogs bastante más veteranos, y con mayor variedad de temas que éste.

Volviendo a cómo ha ido el desarrollo del blog, tras una crisis de creatividad que he atravesado durante este año, he aprendido a tomarme las cosas con mucha más calma y a organizarme, creo, algo mejor. Muchas veces la inspiración para escribir llega en el momento más raro, y con el tema más inesperado, así que allí donde se me ocurre algo, trato de retenerlo para desarrollar luego la idea en el blog. De momento ha ido bien, y espero seguir así sin aburriros más de la cuenta. Si tenéis un blog sabréis lo difícil que es no repetir contenidos y tratar de atraer seguidores por mero amor al arte. Tampoco es bueno sentirse obligado a actualizar sí o sí ya que, como todo, un blog requiere entusiasmo, aspecto que de momento me acompaña.

viernes, 29 de abril de 2011

Rivendel, la casa de Elrond


Hoy toca un suplemento de esos que a los aficionados al Señor de los Anillos nos llenaban tanto, porque aunque no aportaban aventuras como tal, nos describían y narraban lugares maravilloso indagando en sus personajes y sus detalles, para porque no, poder ingresarlos en nuestras partidas dándole un toque único a nuestras partidas.

Este módulo no es otro que Rivendel, La Casa de Elrond, encuadernado en pasta blanda con un total de 40 páginas, sinceramente este módulo no se porque se quedó a las puertas de la pasta dura, puesto que considero que su estructura y contenido se lo merecen con creces, sólo tal vez unas pocas páginas más...

La portada, como casi siempre de la mano del maestro Angus Mcbride realmente extraordinaria, las ilustraciones interiores no son muy abundantes, pero son bastante correctas a mi juicio.


Las contraportadas en esta ocasión son aprovechadas para introducirnos mapas de la región en cuestión, como ya sabréis todos hablamos de Rhudaur, y la ciudad de Imladris (Rivendel). Por supuesto, no olvidar jamás las mini reglas de conversión del sistema para otros juegos, así como terminología.


Entrando ya en materia nos viene una pequeña cronología para que sepamos situar bien Rivendel en la historia de la Tierra Media, seguidamente nos hace un pequeño repaso a cosas tan habituales en estos módulos como: Geografía, Flora, y Fauna.


Llegamos a una parte más interesante y es los habitantes del lugar durante las diferentes épocas, así como su organización económica, militar, y religiosa. También por supuesto habla de los Trolls, sino aquella zona no se conocería como el Bosque de los Trolls, y las diferentes castas humanas. Llegando a las grandes personalidades del lugar, y sus objetos más preciados... recordar que Elrond tiene a Vilya anillo élfico del aire, uno de los anillos...


En el centro de sopetón nos encontramos con más ilustraciones a color, en este caso de la zona algo más ampliada de Rivendel, realmente aquello es una villa grande y poco más... Se hubiera agradecido que el mapa  no estuviera grapado al manual pero bueno...


Después de eso con más detalle y concretando más todavía cuales son los momentos fundamentales de Rivendel en la historia de la Tierra media, dedican un apartado al "Lugar de Rivendel en la Historia". Para pasar a una descripción más pormenorizada de Rivendel y sus Casas Principales, que hay pocas como habéis podido observar.


Para acabar el módulo nos viene varios apartados de ideas y consejos de aventuras en esta zona, como introducir adecuadamente a los jugadores en este peculiar lugar y algunas tablas de hierbas y pnjs.


Mi conclusión, es clara, este módulo es más útil al coleccionista y al gran aficionado, que al máster que busca material para su campaña o aventuras ya hechas, no quiero decir con ello que no merezca la pena, pero no creo que sea un módulo que haya que perder la cabeza con él.

Espero que les haya gustado la reseña, siento que hayan salido tan mal algunas fotos, y espero que  nos lean la próxima. Atentamente Sendel desde Caverna de Rol y Círculo de Zerom.

miércoles, 27 de abril de 2011

La vida sin Bindôlin

El enano se levantó quejicoso aquel día. Solía ser costumbre últimamente, pero no por ello dejó de alarmar al Dúnadan. Klos, disponiendo sus armas para la marcha hacia Gondor, trató de convencer al herrero de que se quedase en sus recién tomadas Montañas.

- ¡Ni hablar!- le repuso con su habitual mal carácter. - No le prometí a Bindôlin que cuidaría de ti para faltar  a mi palabra a las primeras de cambio.
- ¿Cuidar de mí?- preguntó incrédulo Klos.
- Sí, me lo pidió como un último favor, igual al que él me hizo para echar a los orcos de aquí- aclaró extendiendo las manos para señalar la cueva que los albergaba.
- Si así es...- musitó el Dúnadan esta vez.
- ¡Por supuesto!- repuso el enano. - Así que ya puedes desfruncir ese feo ceño tuyo, y poner rumbo a Minas Tirith. No creo que ese montaraz que dice ser vuestro Rey sepa si quiera blandir la espada.

Los dos compañeros salieron de Belegost con presteza. Klos no sabía si aquella promesa era cierta, pero sí hizo venir a su memoria algo que el elfo le dijo una vez "Cuando yo no esté entre vosotros, cuida de Zanger. No creo que lleve bien mi marcha". No sabía si aquel recuerdo era producto de su imaginación, pero no pudo evitar que su boca se torciera en una media sonrisa. Aquel había sido el último gesto de amistad de Bindôlin con ellos.

- Cuidar de tí... ¡Estúpido, elfo!- vociferó Zanger para deleite de Klos.