lunes, 4 de febrero de 2013

Diario de campaña: Star Wars d6 (VI)

Con el wookiee recuperado, la escapatoria debía ser más fácil. En la celda entraron tres trandoshanos. Uno de ellos traía la comida para la bestia. Comida, en realidad, es un término más que generoso. Mientras, los otros dos estaban armados. 

Había que actuar rápido y sin vacilación. El caso es que Wrohsyr golpeó con fiereza al trandoshano que traía la comida. Tuvo suerte, y el pirata cayó herido. Los otros dispararon rápidamente hacia el wookiee, aunque sin mucha fortuna. Además, tanto Kyle como Cornelia empezaron a disparar también con los blásters de bolsillo que habían ocultado. 

Los tiros se sucedieron. Por fortuna, nadie del grupo resultó herido, pero tampoco terminaban de rematar la faena. Tras otra tanda de disparos más, uno de los trandoshanos armados estaba herido, y el otro no tardó en correr idéntica suerte. 

El revuelo reinaba en la celda. El grupo no reparó en ello, pero tuvieron suerte de que no llegaran más trandoshanos. El trandoshano desarmado fue eliminado por el wookiee, mientras que Jaden tuvo la mayor ocurrencia que se haya visto en una aventura de Star Wars d6: "¿Y si cojo al Ewok y se lo lanzo contra la cara a uno de los trandoshanos?". 

Yub jamás pensó ser usado como un proyectil viviente...
La ocurrencia tuvo el beneplácito de este Director de Juego, y de la suerte, pues los dados acompañaron hasta el punto de herir al trandoshano por segunda y definitiva vez. Por su parte, el Ewok quedó herido. 

La suerte seguía a favor del grupo, pues el siguiente en caer fue el otro trandoshano. La táctica fue simple. Tras dos disparos de Kyle y Cornelia, Jaden, que había cogido el arma del trandoshano "Ewokizado", acabó con el reptil que restaba. El grupo inspeccionó la sala y los cuerpos de los trandoshanos. Además de la Pistola Bláster que había cogido Jaden, el grupo obtuvo otra más y dos vibrofilos. Una vez rearmados de la mejor forma posible, el grupo salió de la celda. 

Los trandoshanos se las prometían felices, pero no contaban con los rebeldes...
Todo estaba desierto, aspecto que tranquilizó a todos. La primera idea era clara: Buscar a R2-F5. El androide se dejó ver pronto, con un comportamiento algo extraño repleto de pitidos y giros. Fue Jaden el que sugirió seguir al androide, y menos mal que lo hizo, pues el grupo llegó a una sala en donde estaba el equipo completo, y un lanzaproyectiles wookiee.

De nuevo, el grupo se rearmó. Curiosamente, no echaron en falta nada más que un medpac, aunque Cornelia logró encontrar otro entre el destartalado inventario de la sala. Fue entonces cuando empezaron a investigar en las cajas de la sala. La suerte, una vez más, correspondió a Cornelia. La diplomática encontró dos Blasters pesados de repetición del Clan Ordo. Quién sabe por qué estaban ahí, pero no les hicieron ascos. La confianza del grupo era plena, y en estas tuvieron un descuido. Abrieron una caja, que estaba vacía. Tras una nueva inspección encontraron algo: una pequeña bomba. La detonación fue fatal para Kyle, que fue herido. Tras ello, Cornelia gastó, sin éxito, un medpac. Antes de abandonar la sala, el grupo encontró la ballesta de Wrohsyr.


Había que ponerse a andar rápidamente. A Cornelia se le pasó por la cabeza la ocurrencia de diagnosticar el estado de su nave. Para ello, manipularon a uno de los androides para alterar su programación en caso de ser interrogado por los trandoshanos, y así no levantar sospechas. El androide hizo su trabajo, evitó a uno de los reptiles del hangar, y diagnosticó el problema: el hiperimpulsor no funcionaba. El comunicador de Jaden sirvió para recibir esta información. Una inspección de un panel de control de la nave trandoshana sirvió para revelar la existencia de una pequeña lanzadera cuyo hiperimpulsor serviría para la nave de los rebeldes. Allí se dirigía el grupo cuando terminó la sesión...

2 comentarios:

cifu79 dijo...

"¿Y si cojo al Ewok y se lo lanzo contra la cara a uno de los trandoshanos?"

El "lanzamiento especial Ewok" era uno de los clásicos de mi antiguo grupo. Junto el "lanzamiento de placas de blindaje desatornilladas", el "ataque a dos alturas" (un Ewok encima de los hombros de otro), el "punteo instintivo de la naves de carga automatizadas", la "caida kamikaze con la lanza por delante"...

Y otro sin fin de actos inverosímiles que Carls y Berg realizaban para mi alegría y desesperación con el beneplácito de los crueles hexaedros. Al final concluimos que la guerra hubiera acabado mucho antes si alguien hubiese estrellado un carguero ligero lleno de Ewoks contra el palacio Imperial del Coruscant. XD

Bindôlin Filadut dijo...

Jeje. Gracias por comentar, Cifu. Grandes ideas las de tu grupo. Espero que a mis primos no se les ocurran tantas, XDXD.