viernes, 27 de diciembre de 2013

Juego de Tronos: el juego de cartas

Una de las grandes ventajas de estas fechas festivas es que uno puede quedar con amigos a los que hace tiempo que no ve, y frikear un rato largo con ellos. La última de estas citas ineludibles me permitió jugar a Juego de Tronos: el juego de cartas. He de decir que era mi primera experiencia con el referido juego de Edge, ya que no me he aventurado a caer en sus "malvadas garras", cosa que sí hice con el juego de miniaturas de X-wing


Una de las razones por las que no me había dejado caer en este juego de cartas es que ya tuve mi ración de cartas con mi amado Star Wars CCG, aunque el juego de Edge es bien distinto al de Decipher. otra importante razón es que, he de reconocerlo, no me he acabado de leer ni el primer libro de Juego de Tronos (llamadme lo que queráis, incluso Lannister).  


Dejando a un lado mis prejuicios iniciales, y mi dificultad para asimilar tanta regla, la partida comenzó a desarrollarse con cierta fluidez. De vez en cuando tenía que repreguntar alguna cuestión que no me había quedado clara (y en eso mis contrincantes fueron fieles como un Stark), lo que ralentizaba la partida. Sin embargo, varios golpes de suerte, la habilidad y experiencia de los demás jugadores y la diversión, llevaron a rápidos turnos en los que imperaba la diversión. La mecánica pronto quedo asimilada y avanzamos sin mayores retrasos a lo largo de la hora y media larga que duró esta primera partida.


Debo decir que la experiencia de la primera partida fue tremendamente satisfactoria, sobre todo porque terminé ganando en mi estreno, aunque me parece que ocurrió más por una cuestión de cortesía con el invitado que por otra cosa... Sin embargo, la segunda de las partidas, en la que ya no gané, fue tan divertida o más con la incorporación de un jugador adicional a la mesa. Nuevamente quiero apuntar un aspecto que me agradó, y que es precisamente el número de jugadores, hasta un total de seis, que asemeja mucho el juego a algo a lo que estoy más acostumbrado, como una buena partida de rol. Cuanto más, mejor.


Poco más quiero decir, tanto por desconocimiento, como por el buen sabor de boca que me dejó el juego. Pocas palabras reflejarían mi satisfacción con esta primera experiencia. Sin duda, me parece un gran juego si se tiene con quién jugarlo regularmente.