jueves, 15 de enero de 2015

Jugando a X-Wing con mi prima: el día que el Halcón hizo de las suyas

Estas últimas fechas han sido productivas desde el punto de vista lúdico. En gran medida esto ha sido posible gracias a mis regalos navideños, aunque hoy os cuento el desarrollo de una partida al juego de miniaturas de X-Wing que tuve el placer de jugar con mi prima, una ya conocida del blog

El escenario fue el mismo que el de la última partida, mantel de cocina incluido, pero en esta ocasión fuimos algo más espléndidos con los puntos para configurar los escuadrones. Por ello, nos quedaron unos grupos de naves bastante apañados.


Yo empecé jugando con imperiales, y mi prima con rebeldes. Para ello elegimos las siguientes naves:

- Darth Vader en TIE avanzado, con Jefe de escuadrón y Misiles de impacto.
- Tetran Cowal en TIE Interceptor y Oportunidad.
- Carnor Jax en TIE Interceptor y Máximo esfuerzo.
- Bestia noctura en TIE.

- Luke Skywalker en X-Wing con Puntería, Torpedos de Protones y R2-D2.
- Corran Horn en E-Wing con Superiodad Táctica y Torpedos de fragmentación.
- Tycho Celchu en A-Wing con Misiles de impacto y Máximo esfuerzo.

La batalla comenzó con fiesta rebelde. Darth Vader perdió un escudo a manos de Corran Horn. Sin embargo, la suerte cambió rápidamente de bando, pues Luke Skywalker cayó en poco tiempo bajo el fuego de Darth Vader y Tetran Cowal. Los rebeldes lograron equilibrar un poco las fuerzas acabando con Carnor Jax. Para ello, Corran Horn volvió a hacer de las suyas. Francamente, hasta ese momento estaba siendo de lo más importante de la partida.


Quedaban tres contra dos, y los imperiales siguieron con su tarea destructiva. Tetran Cowal acabó con el bueno de Corran Horn tras unos turnos de intercambio de golpes entre los asteroides de la mesa. Por su parte, los imperiales no sufrirían más daños el resto de la partida. Ya sólo quedaba acabar con Tycho Celchu, que ya había perdido un escudo antes de que Carnor cayese. El resto del trabajo lo hizo Tetran Cowal, convirtiéndose en el amo y señor de la mesa, con un daño crítico que el A-Wing no pudo resistir.


Tras la primera batalla cambiamos bandos. Uno de mis objetivos de la partida era dar un poco de prestigio al Halcón Milenario, que en anteriores ocasiones no había sido afortunado en absoluto. Tal vez por aquello de dar un poco de empaque a la mesa, mi prima optó por usar a Boba Fett. La combinación de escuadrones fue la siguiente:

- Darth Vader en TIE avanzado, con Jefe de escuadrón y Misiles de impacto.
- Boba Fett con Misil de asalto, Instinto veterano y Copiloto mercenario.

- Han Solo en Halcón Milenario, con Luke, Chewbacca, Misiles de impacto y Atraer su fuego.
- Kyle Katarn en HWK-290 con Torreta bláster y Especialista en reconocimiento.

La batalla se esperaba más fiera de lo que realmente fue. La ausencia de asteroides beneficiaba un rápido intercambio de golpes. El Halcón lanzó un misil que impactó de lleno a Boba, eliminando tres escudos de un plumazo, y golpeó también a Darth Vader en onda expansiva. Fett no tardó en responder, quitando la nada despreciable cantidad de tres escudos al "montón de chatarra más rápido de la galaxia".

El vaso no es una nave....
Mientras que Kyle Katarn no lograba acertar a nadie, el Halcón acabó en un visto y no visto con Darth Vader. Los dados acompañaron al Halcón para acabar con el TIE avanzado del sith. Ya sólo quedaba Boba Fett contra el Halcón y el "cuervo" de Kyle Katarn, que seguía siendo un espectador de lujo.

La batalla tocó a su fin con una nueva demostración de suerte en forma de dados para el Halcón. Mientras Boba Fett no tenía su día, los siguientes ataques de Han Solo terminaron de rematar la faena. Francamente, el Halcón se había sacudido de un plumazo la fama de mala nave ganada en anteriores partidas. Efectivamente, aquel fue el día en que el Halcón hizo de las suyas.