jueves, 15 de septiembre de 2016

Entretenimientos veraniegos: Mobius Final Fantasy

Bien sabéis que Final Fantasy es una de las sagas más queridas de esta casa, y que todo lo que pertenezca a ella merece ser probado y traído a colación en este pequeño rincón de frikerío. Hoy le toca el turno a un juego que he descubierto este verano: Mobius Final Fantasy (MFF).

Para los que no lo conozcáis, MFF es el típico juego con compras integradas disponible en Play Store. Ya sabéis que esto implica la posibilidad de acelerar las cosas, obtener energía para seguir jugando y, en resumen, pagar más por un juego que puede ser gran gratuito como otros muchos. Ni que decir tiene que no me he gastado un duro en él.


FFM nos pone en la piel de un héroe que es parte de una profecía para salvar el mundo del mal (sí, es super novedoso). La estética del juego es muy similar a otras obras del Square post Enix. El personaje principal nos recuerda algo a Vann, de FFXII, y me trae a la mente Vagrant Story. No me gusta esa estética, pero es lo que hace Square desde esa terrible fusión.

La mecánica del juego es conocida: combate por turnos manejando un personaje al que asiste un eon que tampoco es que nos resuelva la vida. Hay dos posibilidades: combate manual (algo cansado a veces) y combate automático (a veces suicida). Casi siempre opto por lo segundo porque,  ya vais avisados, el juego me empezó a cansar pronto.

Una de las razones del cansancio es la propia lentitud del juego cuando pasas de una zona a otra. Nuestro personaje camina como si diera un paseo por el campo, y a veces desespera. Muchos pseudovideo, mucha conversación y una historia que me aburrió al nivel de FFXII. En resumen, otra seña de la casa desde la llegada de Enix.



Os preguntaréis qué me lleva a escribir en el blog de este juego si tengo esa opinión de él. Sencillo. Tiene componentes clásicos de la saga que pueden atraer a muchos. Los moguries son parte de este mundo,  los cristales (sí, aquellos en que se basaba todo esto de Final Fantrasy) son parte del desarrollo del personaje, y tenemos profesiones para especializarnos según avanzamos. Sin embargo, el desarrollo se vuelve lento muy pronto. Esa es otra de las razones que me han llevado a dejarlo a un lado.


El juego no es ajeno a la magia ni a los elementos típicos de la saga en el combate. Fuego, Hielo, Tierra y Viento tienen sus elementos antagónicos y será necesario buscar el que más daño haga a nuestros rivales. A lo largo de las batallas logramos cartas que podemos mejorar y fusionar para así aumentar nuestro poder de ataque y de curación. Tener suficiente variedad de elementos en nuestra estrategia será esencial para hacer frente a los distintos rivales de cada área.


He jugado bastantes días a este juego que, como otros tantos, premia las conexiones diarias. Sin embargo, no ha llegado a engancharme como otros. Aun así,  ahí queda presentado para los amigos de la caverna.