viernes, 18 de junio de 2010

Personajes de Final Fantasy: Zell Dintch

La verdad es que me estaba debatiendo entre Zell e Irvine (Como podéis ver, los personajes principales no me llaman tanto la atención), pero finalmente me decanto por el rubio bruto de Zell como mi personaje favorito de FFVIII, y no por el conquistador sin éxito y, algo andrógino, pelirrojo. Me decanto por Zell, porque básicamente eso de ir repartiendo leches por ahí atrae mucho. Su técnica especial, Kiai, era de un altísimo interés en la versión manual (nunca me gustó la versión automática, como tampoco me gustó para Samurai ni Francotirador).

El muchacho en sí parecía el menos "necesitado de cariño de toda la tropa". Se había criado en Balamb con una madre (que luego sabría que era adoptiva)y parecía no echar en falta nada, mientras el resto, incluida Rinoa con su "fantástico" padre, tenían más de un problema emocional. (Lo de Squall ya es de traca, aunque responde al habitual patrón de locura absoluta o cierto desquiciamiento mental de todos los personajes principales de Final Fantasy)

En otro orden de cosas, el bueno de Zell también aportaba algo de humor de vez en cuando a la trama. Combinaba algún que otro chascarrillo que desquiciaba a Squall, con alguna jugada memorable (No dejéis de llevarlo cuando bajéis a las ruinas oceánicas contra Ente Artema, ya que os ahorrará unas cuentas unidades de vapor con su "diestra mano"). Por último, ¿Por que no reconocerlo igualmente?, su vídeo de presentación es genial, y siempre me resultó curioso deambular con él por el mapa del mundo.

2 comentarios:

Aelin Taur dijo...

el final fantasy VIII siempra ha sido y siempre será mi favorito.
a ver, adoro al VII y sí es cojonudo, pero a mí el VIII me llegó al corazón.
me encanta la entrada, muy buena.
es la primera vez que vengo aquí,
y me ha gustado mucho tu blog

Bindôlin dijo...

Gracias por comentar, Aelin Taur. Me alegro de que te guste el blog, y Final Fantasy.

A mí FFVIII me gustó, pero creo que la historia es mejorable. Eso sí, anda que no habré echado horas al juego, jeje.