lunes, 27 de octubre de 2014

Jugando a X-Wing con mi prima

Como bien sabéis, el juego de miniaturas de X-Wing se ha incorporado a mis aficiones lúdicas en los últimos tiempos. Como muestra de ello, os traigo una pequeña reseña sobre la última partida que jugué con mi prima, que forma también parte de mi grupo de juego de Star Wars d6. 

De entrada, tuve que volver a explicar las reglas, porque yo mismo la había pifiado en anteriores partidas con ella, obviando algunas reglas. También hubo preguntas astutas de mi prima, como el porqué el Esclavo I tiene arco de fuego delantero y trasero. Sacamos todas las naves que tengo del juego, que no son pocas, y nos pusimos en faena.

Algunas de las naves a elegir

Hecho esto, preparamos nuestros escuadrones con 75 puntos cada uno. La verdad es que se nos quedó un poco escaso, pero el daño ya estaba hecho y tiramos para adelante con lo que había. En la primera partida, y eso sí estaba claro, yo jugué con los imperiales, mientras ella hacía lo propio con los rebeldes. La configuración de escuadrones fue la siguiente:

- TIE avanzado con Darth Vader.
- TIE con Bestia nocturna.
- TIE con Piloto del Escuadrón Obsidiana.
- X-Wing con Luke Skywalker
- A-Wing con Tycho Celchu.

Dispusimos todo para la batalla, incluyendo los asteroides de la caja básica. Era la primera vez que empleábamos asteroides, y la verdad es que dio bastante juego en esta primera partida. El primero en caer fue uno de mis TIE. La ausencia de escudos es importante, aunque no definitiva, en el juego de Edge. El siguiente en caer fue el A-Wing de mi prima. A pesar de ello, la cosa pintaba mal para los imperiales, pues el vaivén típico de las partidas de este juego conducía a un acorralamiento de los TIE.


Sin embargo, un inesperado giro de los acontecimientos cambió el sino de la partida. El X-Wing de Luke se salió de la zona de juego, haciendo que el efecto de la carta de R2 (brutal recuperación de escudos) quedase diluida. A mí también se me fue la mano con el selector de maniobras, y Vader siguió a su hijo más allá de la zona de juego. Estando así las cosas, mi último TIE se vio beneficiado y pude apuntarme la victoria eliminando a la última nave rebelde.

El muchacho de la elegante camiseta soy yo

En la segunda partida hubo un cambio de roles. De este modo, yo usé a las naves rebeldes, y mi prima las naves imperiales. Una de las razones para el cambio de bando era que yo no me había estrenado con las naves que iba a emplear. La configuración de escuadrones fue la siguiente:

- TIE avanzado con Darth Vader.
- TIE con Bestia nocturna.
- As imperial con Carnor Jax.
- Halcón Milenario con Han Solo.
- HWK-290 con agente rebelde.

Mi configuración de escuadrón respondía, por un lado, al intento de demostrar las bondades del Halcón Milenario, y por otro, a usar la emblemática nave de mi idolatrado Kyle Katarn. Sin embargo, el primero de los objetivos salió rematadamente mal. Con un tablero despejado de obstáculos y las armas en funcionamiento, los escudos del Halcón cayeron como moscas. Desde luego, tener sólo un dado de defensa no es lo más adecuado para sobrevivir. 

El pobre Halcón cayó en poco tiempo presa del fuego rival. El HWK-290 dio vueltas aquí y allá tratando de no caer en el fuego enemigo. La cosa volvía a pintar mal para mis intereses. Mi prima, en un acto de generosidad sin límites, me ofreció firmar tablas. La situación, claramente favorable a ella, me hizo reconocer la derrota y nombrarla justa ganadora. 

El Halcón, con la muerte cerca...

Después nos tocó recoger, aspecto éste que no es lo mejor de este juego, sobre todo si quieres mantener todo el material en su envoltorio original. Aun así, no se nos dio nada mal, y todo está empaquetado y listo para una nueva partida. Deseando estoy volver a jugar.

2 comentarios:

Mercenarios de la Galaxia dijo...

Buena reseña! seguid así!

Bindôlin Filadut dijo...

Gracias por comentar. ¡Ya habrá más!