jueves, 14 de mayo de 2015

J.J. Abrams, eres mi única esperanza

Se acerca poco a poco el estreno cinematográfico que tantos estamos esperando y, en cierta medida, temiendo: el episodio VII de Star Wars. Estos meses que quedan hasta entonces aflorarán los nervios, las ganas porque llegue ese mágico momento en el que nos cobren una pasta gansa por adentrarnos dos horas más en el antaño universo de George Lucas, y el miedo....

Sí, el miedo, el miedo a que el bueno de J.J. Abrams la líe, porque todos recordamos lo que se hizo con la anterior trilogía, con ese edulcorado, aniñado e infumable bodrio que fue La Amenaza fantasma. Todavía recuerdo el día que fui a ver ese Episodio I en plena adolescencia. Fuimos tan incautos de ir varias horas antes, por si nos quedábamos sin entradas para ver lo que debería ser el gran hito cinematográfico de nuestra juventud. 


Aquello fue lo que fue, Jar Jar Binks incluido, y no era más que el preludio de lo que iba a ser la trilogía precuela que nos regaló George Lucas. No entraré en mucho análisis ni detalle de lo que para mí fue la nueva trilogía, pero simplemente diré que La venganza de los sith sí me gustó, y me pareció un buen cierre a una trilogía claramente por debajo de la antigua. Si queréis leer algunas de las críticas que puedo tener hacia la nueva trilogía, mejor que os leáis este interesante artículo de Jot Down, que parece que me han leído la mente.

Bueno, volvamos a lo que nos ocupa. ¿Qué va a hacer J.J. Abrams por la franquicia de Disney? A lo largo de estos últimos meses hemos visto varios trailers que, francamente, han ido incrementando mi frikómetro de una manera clara. Tras los memes y comentarios iniciales sobre aquel sable láser sith difícilmente explicable desde el punto de vista bélico, ha llovido mucho. Hemos visto trailers de gran calidad. Obviamente, en un trailer tienes que poner toda la carne en el asador para que la gente salive y vaya al cine, y creo que hasta el momento han sabido dar las dosis justas de intrigas con voces en off y de espectáculo visual.



No hemos visto la película, tenemos pocos datos y sin embargo, el mundo de la crítica en Internet se mueve a unos niveles insospechados. Hace unas semanas, cuando se develó que Jared Leto iba a ser el nuevo Joker, se lo comenté a mi mujer, a la que también le dije que la imagen del nuevo Joker había generado polémica. "Como cuando se eligió a Ben Affleck como Batman", añadí yo. Lo curioso de todo es que ella me preguntó que cómo estaba la película. Yo le dije que todavía no habían estrenado (ni filmado) la película, lo cual le sorprendió por lo acelerado de las críticas de la gente. Estamos ahora mismo  en ese mismo momento con el episodio VII: no conocemos casi nada pero ya se ha criticado la elección de los actores, los trailers y todo lo que se nos antoje.

La foto de la polémica
Llegado este punto, tal vez tengamos que buscar referencias en trabajos anteriores de J.J. Abrams. Me vienen a la mente con rapidez las películas de Star Trek. No soy un fiel aficionado a las aventuras y desventuras del Capitán Kirk, ni me considero un profundo conocedor de la serie original o su nueva generación, pero he de decir que las películas de J.J. me gustaron. Se les podría achacar que eran poco Star Trek y algo más aventureras de la cuenta, algo más Star Wars (se admiten comentarios), lo cual, en lo que nos ocupa, creo que es ir por buen camino. Si J.J. Abrams hace algo similar con el Episodio VII, ya me puedo dar con un canto en los dientes.

"Miedo, ira, agresión, el Lado oscuro de la Fuerza ellos son". Espero que las sabias palabras de Yoda no sean lo primero que se me venga a la cabeza al salir del cine tras ver el Episodio VII. Repasando mi estado de ánimo respecto a la trilogía de los Episodios I a III, me he percatado que los contras fueron muchos. Sin embargo, el que más afectó a mi pequeño corazón starwarsiano fue el vapuleo que se hizo a los guiones de la trilogía original y cómo se encajaron de mal las dos trilogías: Anakin como creador de C3PO; meter a R2 con calzador; el alzheimer que evidentemente es la única explicación para que Obi-Wan no reconozca a los citados androides en el Episodio IV; o pensar que por manejar una vaina se puede calificar a un niño como "un gran piloto". Por todo ello, me intranquiliza lo que se pueda hacer con referencias a la antigua trilogía. Sin embargo, es más fácil crear hacia adelante que hacia atrás, así que espero que no la líen más de la cuenta.


Voy terminando con alguna cuestión más. Ver a Han Solo, Leia o Luke como setentones no es muy reconfortante, al menos a priori. Pasar de su juventud a su vejez puede ser chocante. Espero que sean coherentes con la edad de los actores y que dejen paso a las nueves generaciones, como todo parece indicar, porque deben un respeto a sus personajes. Han Solo no puede ser un jubilado intergaláctico. No. No. No. Es el personaje con más carisma de la galaxia. espero que puedan encajarlo bien en la historia y que no sea peor que Indiana Jones y la calavera de cristal (Si no la habéis visto, mejor para vosotros). Por parte de Luke, creo que un papel del rollo de Obi-Wan en la primera trilogía podría encajar bien. Sin embargo, espero que no le conviertan en un saltimbanqui jedi como los de los Episodios I a III. Y nos queda Leia. Pero, ¿Qué Leia? ¿El alma máter de la rebelión? ¿La hija de Anakin Skywalker que siente la Fuerza sin necesidad de entrenamiento? Miedo me da...

Por supuesto, hasta que no veamos la película no podremos hacernos todos una idea de si J.J Abrams va a ser Jar Jar Abrams, o si se convertirá en nuestro nuevo líder, rol que ocupa hasta el momento Joss Whedon. Yo, de momento, deposito mi esperanza en que todo salga bien y nos deje un buen sabor de boca. Otra cosa será lo que pase con los spin-offs que se van proyectando. La idea no me gusta nada, nada.


2 comentarios:

Erekíbeon dijo...

Lo suscribo, punto por punto ^.^

Bindôlin Filadut dijo...

Muchas gracias por comentar, Maese Erkibeon. Me alegra que coincidamos.