jueves, 21 de marzo de 2013

Diario de campaña: Star Wars d6 (VII)

Llega el relato de la última sesión de la aventura Asalto en el espacio. Como recordaréis, la nave de los PJs precisaba ser reparada, pues el hiperimpulsor estaba roto. Los PJs, con Cornelia y Jaden a la cabeza, avanzaron hacia el hangar detectado por el androide. Sin embargo, una nueva habitación llena de cajas llamó la atención del grupo. A pesar de unas pisadas que escucharon, el grupo buscó en la nueva sala detenidamente. Tras ellos, un rodiano disparó. Rápidamente los tiros se sucedieron. Si no hubiera sido por los blasters pesados de repetición de Jaden y Cornelia, el encuentro habría sido letal. Sin embargo, en poco tiempo el altercado se había resuelto. 


Tras hacerse con un nuevo bláster, el grupo marchó a la bahía de embarque en busca de un hiperimpulsor. La habilidad de Kyle permitió a los PJs encontrar la pieza, que tras la puesta en práctica de las habilidades R2-F5, fue instalada con éxito. El grupo seguía con problemas, pues el rayo tractor seguía en marcha. 

Tras enviar al droide trandoshano al reactor de control, los PJs se sentaron a esperar. Desgraciadamente, los trandoshanos no son tontos, y el cadáver del rodiano, que no había sido ocultado por el grupo, les había puesto en alerta. Así pues, el grupo fue en bloque hacia el lugar de la terminal del rayo tractor. 

Por el camino, tres trandoshanos cayeron, con algún disparo casi épico. Tras ello, el grupo desconectó el rayo tractor, los sistemas de alarma e híper velocidad de la nave trandoshana, y estaban de camino al Zafiro Negro. 

De vuelta en el hangar de la nave de Jaden, el grupo se topó con una inusual escena. Cuatro soldados de asalto, que habían llegado en lanzadera, estaban hablando con el líder de los trandoshanos. Kyle trató de ocultarse tras las cajas de la bahía para subir a la lanzadera, pero fue descubierto y los tiros comenzaron. El primero en caer fue el soldado de asalto que había visto a Kyle. Los disparos se sucedieron uno tras otro. La situación ganaba en tensión. Mientras la lanzadera encendía motores para huir, Jaden caía inconsciente tras un certero disparo del capitán de los soldados de asalto. 


La situación tornaba peligrosa, hasta que R2-F5, que seguía a bordo del Zafiro Negro, disparó a los soldados de asalto y los trandoshanos usando las armas de la nave. Saltaron chispas por todas partes, alguna caja llegó a explotar, y los rebeldes se aliviaron cuando cayó el trandoshano. 

Fue entonces cuando Kyle tomó el mando y ordenó al Wookiee cargar con Jaden y subirlo a la nave. Lo importante ahora era salvar la vida del caza recompensas y huir. La lanzadera salió disparada mientras que la nave trandoshana explotaba.


Por fortuna, el Zafiro Negro, pilotado por Kyle, salió indemne. Llegados a este punto, los rebeldes comenzaron cálculos de astrogación y se enzarzaron en una batalla con la lanzadera. Os ahorraré detalles concretos, pero tras haber reanimado a Jaden, éste tomó los mandos de su nave mientras que Kyle y Cornelia disparaban sin parar. Minutos después el Zafiro Negro volaba hacia Mon Calamari. La misión de establecer una base rebelde en Anoat había fracasado, pues el Imperio había recibido la información del ordenador del Zafiro Negro, pero al menos nuestros héroes seguían con vida.