jueves, 28 de marzo de 2013

La imaginación

Uno de los componentes esenciales para los juegos de rol es la Imaginación (así, con mayúsculas). Sin ella, difícilmente podremos sumergir a nuestros jugadores, o a nuestra propia mente, en el mundo/partida que hayamos diseñado. Pero aun es más, sin la Imaginación no existiría nada de esta afición. Hoy, en la caverna, damos unos apuntes sobre este elemento primordial. 


En más de una ocasión dejamos de lado la Imaginación en los juegos de rol. Puede ser de muchas formas, pero se manifiesta ese ataque, casi diría que gratuito, a la Imaginación en cualquiera de las facetas de los juegos de rol. Ahí van unos ejemplos. 

La ayuda de mapas, fotografías, figuras y demás pueden ayudar a los jugadores a visualizar más fácilmente la situación. Este tipo de recursos, que pueden ser agradecidos por muchos, no suelen contar con mi aprobación, pues me gusta dar rienda suelta a la imaginación de cada cual. En mi opinión, al igual que con esa primera imagen de la película sobre un libro que uno idolatra, los recursos visuales o cartográficos en los juegos de rol pueden ser perjudiciales. Ya lo he contado en la campaña de Star Wars que os llevo relatando un buen tiempo, pero mi propia prima me soltó una frase brutal al enseñarle fotos de Cloud City: "Estás destruyendo mi imaginación". Amén a eso. Con niños no abuséis de imágenes. La imaginación es intensa en ellos. 


Por supuesto, usar todo tipo de ayudas deberían, pues eso, "ayudar", pero en mi experiencia rara vez he necesitado emplear tales recursos. Es más, creo que llevar al extremo el uso de mapas y cartografía acerca más el juego a un War Game que a lo que entiendo que debe ser un juego de rol. 


Otro aspecto en el que ha de reflejarse la Imaginación de los directores/jugadores es el de las reglas. En muchas ocasiones los manuales de rol parecen tener respuesta para todo, con infinidad de reglas, variantes y situaciones de todo tipo que son tratadas con bastante profundidad. Ya sabéis lo que opino de la sencillez de los juegos de rol, los suplementos de reglas excesivos, o mi predilección por el sistema d6. Reiterando y condensando lo que exponía en esas entradas, creo que lo mejor es que las reglas no lo abarquen todo, para que el director innove un poco y aproveche su Imaginación para crear. No seamos meros autómatas aplica reglas. 

Los módulos y aventuras son otro de los elementos en los que la Imaginación ha de ser un aspecto primordial. No me refiero a la trama en sí, sino más bien a la profundidad del módulo. Por muchos esfuerzos que hagamos, siempre quedarán resquicios, cosas que desarrollar o inconsistencias. Yo mismo en mis aventuras empleo mecanismos para evitar lagunas, pero no tengamos miedo a ellas, aprovechemos la ocasión para aportar un elemento diferenciador y hacer así el módulo nuestro, distinto. 

Y llego al elemento del juego de rol en el que tal vez con mayor importancia debe plasmarse la Imaginación: los jugadores. Un elemento que caracteriza a los juegos de rol por encima de otras cosas es la interpretación. Es en esa suerte en la que la Imaginación adquiere relevancia pues, al menos en mi caso, no me gusta ver cómo mis jugadores "se interpretan a sí mismos". Por ello, ver cómo un jugador que habitualmente es un santurrón interpreta un PJ malvado o al que le da un giro inesperado, es de lo mejor que puede haber en una mesa de juego. 

En fin, amigos de la caverna. Imaginación es lo que hace falta. Dejémosla salir de nuestras cabezas.