jueves, 4 de junio de 2015

Revisando AC Unity

Ya sabéis que en esta casa se ha debatido bastante sobre la saga Assasin´s Creed, sobre todo desde el fervor que produce llevar jugando a esta lucha entre templarios y Asesinos un buen número de años. Siguiendo con el orden que corresponde, le llegó el turno a AC Unity, que ha sido sin lugar a dudas el más polémico de los juegos de esta franquicia. Antes de entrar en detalles, he de decir que basaré mi opinión en la versión de PS4, pues la versión de PC depende mucho de la tarjeta gráfica que tenga cada uno, y de la potencia de su ordenador. Aun así, si queréis saber qué opino sobre la versión PC (Con mis propios problemas de rendimiento), se puede resumir en problemas de jugabilidad, un personaje inmanejable, y problemas de red inoportunos. Así pues, comencemos, advirtiendo de que puede haber algún aspecto de la trama que revele.


Empiezo por lo básico. Nuestro protagonista es Arno Dorian, un asesino francés nacido en los años previos a la Revolución francesa. Tras quedar huérfano por el asesinato de su padre durante la firma del Tratado de Versalles a cargo de un tal Shay McCormack, es acogido por un templario llamado de la Serre. El asesinato de este templario, del que es acusado injustamente Arno, hace que sea encerrado en la Bastilla. Allí conoce a un asesino llamado Belec, que a su vez conocía al padre de Arno (¡Qué casualidad!). Os podéis imaginar lo que pasa luego: Arno se une a los asesinos e intenta vengar a Monsieur de la Serre, para descubrir quién lo ha matado. A partir de ahí comenzamos el adiestramiento típico de la saga y empezamos a desenmarañar la trama.

Desde el punto de vista visual, AC Unity es apabullante. Por supuesto, no me refiero tanto a la calidad gráfica del juego, que fue incluso avalada por mi mujer con una frase memorable del tipo "han mejorado mucho los dibujos, ¿no?". Y no va por ahí mi valoración positiva de la parte visual del juego, porque sigue teniendo momento gráficos chungos. Por supuesto, no llegan al punto de la gente sin rostro tan ampliamente criticada, y afortunadamente resuelta. Con todo y con eso, sigue habiendo momentos trepidantes como atravesar salientes de edificios y personajes que desaparecen.


A lo que me refiero por apabullante es al fiel retrato de París. Por supuesto, el hecho de que la ciudad del Sena no haya cambiado en los monumentos, facilita esa identificación entre AC Unity y el París revolucionario. Esto es algo que se ha repetido en todos los juegos de la saga, con la excepción de AC III (por lo mucho que han cambiado Nueva York o Boston), o AC Black Flag y AC Rogue (que tiraban más de escenarios al aire libre).


En cuanto a la dificultad general del juego, se ha incrementado bastante. No sólo ya por la diferenciación en zonas con distinto nivel de complejidad (básicamente reflejado en la fortaleza de los enemigos), sino por el propio comportamiento de los personajes hostiles. Las fintas y amagos que realizan, añadido a ataques simultáneos, impide que estar rodeado de rivales se convierta en un festival de sangre a nuestro favor como en otras entregas de la saga. Ciertamente, en esto se ha ganado realismo, lo cual es de agradecer. Aun así, sigue existiendo cierto absurdo en situaciones en las que te ocultas tras el único obstáculo posible y no son capaces de detectarte. Con todo esto, creo que es positivo ese incremento de dificultad general del juego.

El desarrollo del personaje ha dado un paso más. Al contrario que en juegos anteriores, en los que en la mayoría de los casos el desarrollo del personaje tenía un orden vinculado a la historia principal, en AC Unity tenemos una serie de habilidades que podremos aprender repartiendo puntos que se consiguen esencialmente con las misiones principales. Algunas de estas habilidades estarán bloqueadas hasta determinadas secuencias, lo que va en línea con los anteriores juegos, pero otras están disponibles desde el inicio. Esto nos exigirá tomar decisiones sobre qué tipo de personaje queremos: más centrado en el combate, más sigiloso, etc... Si bien la idea es buena, creo que la saga Assassins Creed había funcionado bien sin esa especialización tan marcada.

También se aprecia esa especialización en el equipo y armas de nuestro personaje. No sólo es que haya varios tipos de armas que se adaptan mejor a una forma de actuar, es que el equipo (protecciones de cabeza, brazos, piernas, torso) nos conducirá a un modo de actuar distinto. Esto es así porque algunas partes del equipo nos permitirán llevar más bombas de humo; otras, en cambio, nos permitirán tener más ganzúas o pasar desapercibidos más tiempo. Ciertamente, requiere de un estudio de la situación y nuestro propio gusto en el modo de jugar que no se veía en los anteriores juegos de la saga. Si queréis mi opinión, que es un poco de lo que va todo esto, a veces resulta un tanto confuso. Seleccionas equipo pero no sabes muy bien cómo va a quedar el personaje configurado hasta que lo pones todo.


Como os comentaba, las habilidades se desarrollan en función de puntos que se logran en las misiones principales. En el caso de las armas pasa algo similar. Con la ejecución de técnicas propias de Hermandad, tales como esfumarse, asesinar entre multitudes o rematar al rival, obtendremos puntos de credo. Estos puntos nos sirven para mejorar el equipo que hayamos comprado previamente. También hay otros puntos, que podemos comprar con dinero real, que nos permiten piratear la mejora en una suerte de "Si quieres jugar en condiciones, paga (otra vez)" Ni que decir tiene que me parece vergonzoso que hayan incluido esto. Bastante caro es, y fue, el juego como para que nos quieran sacar más cuartos.

Las misiones de AC Unity siguen muy en la línea de los otros juegos de la saga. Las misiones de asesinato son excesivamente simples en ocasiones: ve aquí, mata y huye. Poca técnica que choca con la idea de actuar sigilosamente que nos daba la evolución de habilidades y equipo. Otras misiones consisten en resolver los misterios de Nostradamus, que nos recordarán a los glifos y nos darán acceso a la armadura especial de turno. La armadura, al contrario de la armadura templaria de AC Rogue o la armadura maya de AC Black Flag, me gusta. Algo más de variedad aportan los eventos multitudinarios, que consisten en intimidar o matar a radicales, atrapar ladrones o matar mensajeros de modo discreto, o incluso echar dinero a los pobres. Aun así, llega a ser mecánico con el paso del tiempo.  

Los coleccionables son típicos de Assassins Creed, y en AC Unity son escarapelas. Su efecto en el juego es decorativo y recuerdan por ubicación a las plumas de Petruccio (¿os acordáis?). En el DLC Reyes muertos hay bicornios de Napoleón. Pero bueno, ya sabéis, coleccionables sin más. Algo más de gracia tienen las investigaciones de asesinato, que sí me han parecido acertadas e interesantes. A veces un poco largas de más, la verdad, pero bastante curiosas al fin y al cabo.

El modo multijugador de AC Unity me ha convencido. Es el primer caso en que me ocurre esto con ese modo en Assassins Creed. Sabéis que no me gusta nada lo que huela a MMO, pero en esta ocasión está muy bien llevado. El hecho de que sea cooperativo, y no un mata mata entre jugadores, le aporta valor. Por otro lado, es casi necesario hacer estas misiones para desarrollar el personaje sin avanzar la historia principal. Aun así, y ahí va la gran pega, se precisa cuenta Play Station Plus para ese modo cooperativo on line (nada impide que juegues sólo sin cuenta, pero al principio es muy difícil). Error de bulto, en mi opinión, que he tratado de solventar aprovechando la prueba gratuita de Play Station Plus.


Las distorsiones de Helix son muy, pero que muy chocantes. La Belle epoque, una excusa para meter la torre Eiffel, es visualmente atractiva, pero un poco repetitiva. Corre, coge datos, y sigue corriendo. He explorado otros momentos históricos con estas distorsiones como la París ocupada por los nazis y la Edad Media. Francamente, la París ocupada por los nazis no pega ni con cola. Ha sido un choque demasiado duro de tiempos distintos. De lo que sí me ha servido es para hacerme una idea de lo que, supongo, será el aspecto del nuevo Assassins Creed.

Voy concluyendo con mi impresión de la historia de AC Unity y la historia de Abstergo. La primera me resulta interesante, como de costumbre. Sin embargo, me parece que la historia de Helix ha hecho perder a la historia de los precursores el impulso que cogió en AC Rogue. La despersonificación del jugador desde la muerte de Desmond tiene bastante que ver. A lo mejor de aquí al final del juego (llevo un 80 % del mismo), mi opinión cambia, aunque mucho tienen que impulsarse las cosas hasta entonces para ello. Por su parte, Arno es un personaje que encaja bien. No al nivel de Ezio, pero tiene más carisma que Connor, Shay o Edward. Su historia con Elisse es un poco de aquella forma, muy similar a la de Altaïr y su mujer, pero ahí está. No está mal, vamos.


Y hasta aquí mi repaso a AC Unity. Con carácter general, puedo decir que es un juego aprovechable y con un buen número de horas de juego. Sin embargo, se va notando el agotamiento de la saga. Por suerte no sufrí los peores momentos del juego cuando acababa de salir, y eso cambia radicalmente mi opinión respecto a los que corrieron como locos a por él. Me pregunto qué nos deparará AC Syndicate.