jueves, 2 de junio de 2016

Jefes "imposibles" de Final Fantasy: Ozma, de FFIX

Después de hablar de Ente Omega de FFVIII, llega el turno a la siguiente entrega de la saga, y su correspondiente jeje imposible: Ozma. FFIX recuperó algunas cuestiones clásicas de la saga, como las profesiones. Sin llegar al nivel de FFX-2 o de las entregas más añejas vistas en SNES, cada personaje tenía un campo de actuación específico. Así, Daga y Eiko eran magas blancas invocadoras. Titan era ladrón. Vivi, mago negro... esto traería complicaciones con nuestro jefe de hoy. Eso, y el sistema de habilidades del propio FFIX.  

Lo primero es lo primero. Ozma estaba en la isla flotante a la que sólo podías llegar con chocobo dorado. Era bastante pesado recorrer el mundo buscando la sombra de la dichosa isla. En el juego de las chocografías, laborioso pero tremendamente entretenido, lográbamos obtener las posibles ubicaciones de la dichosa isla. Así que el primer problema era llegar hasta la ubicación acertada de entre las seis posibles, usar la pimienta letal y volar. 

Una vez en la isla, entraba en juego la problemática de las habilidades de FFIX y la elección del grupo. En cuanto a lo primero, existía la complejidad de buscar la activación del mayor número de habilidades "Anti" posibles, porque Ozma hacía de todo, y todo malo: Confusión, minimalia, mudez... Siempre quedaba algo contra lo que no quedaba posible defensa. Era en esos momentos cuando uno echaba en falta el accesorio Cinta de FFVII. 

Una vez que más o menos estabas defendido, tocaba la elección del grupo. Aquí entra en juego el tema de las profesiones que indicaba antes. Al menos un puesto de los cuatro del grupo debía ser para Eiko o Daga. Sin ellas, la batalla era muy difícil. Además de una de ellas, estaba obligatoriamente Yitan. Y sólo quedaba decantarse por otros dos personajes más. Vivi podía ser una buena opción, siempre que pudieses usar Hecatombe, lo cual requería de otras cuestiones que luegi explicaré. Otra opción era Quina. Si la tenías con uno de Vitalidad, podía usar su habilidad Esfera Fulgente con éxito, pero aquello era jugar con fuego. Steiner solía ser una buena opción, incluso mejor que Freija, a pesar de que ésta podía recuperar PM y usar su Salto para escapar de ataques un par de turnos. Yo solía decantarme por el "Capitán" y por el bueno de Amarant, cuya capacidad de cura y ataque le hacían un personaje muy equilibrado. 


Bueno, pues ataquemos ya a ese bicho. No, amigos. Antes de enfrentarse a Ozma había que encontrarse a todos los monstruos bondadosos. Sin ello, Ozma se recuperaba con Hecatombe y no se le podía atacar físicamente. Así pues, lo mejor era acabar antes con los monstruos bondadosos. No sé vosotros, pero yo habría agradecido un contador o similar dentro del juego para saber los que quedaban. Si recuperabas una partida antigua, cualquiera se acordaba de los monstruos bondadosos que faltaban. 

Y ahora sí, ataquemos a Ozma. Esta batalla era bastante difícil por lo impredecible del dichoso bicho. Por un lado, realizaba un uso indiscriminado de la ya mencionada Hecatombe al que añadir otras lindezas como Muerte o Meteo. Teniendo en cuenta que la mayor Vitalidad de los personajes de FFIX rondaba los 7000 puntos, aquello era muy duro. Se podían usar ciertas estratagemas como Auto Lázaro o Auto Revitalia. Esta última, combinada con autopoción, daba cierto aire. Otra posibilidad era no realizar invocaciones en todo el juego, y que la primera invocación de Bahamut se hiciese en la batalla contra Ozma. Si hacías eso, la escena de la invocación era más larga, y Ozma tardaba algo más en atacar, dejando actuar a auto revitalia. 

A pesar de todo esto, la batalla no era fácil. Ozma no tenía mucha vida, pero era difícil atacar sin comerte algún golpe o magia suya. A esto había que añadir que Metro podía matar a todo el grupo en otra muestra de aleatoriedad del juego. Si os entrenabais con Catoblepas antes del mundo cristalino, sabéis a qué me refiero. 

Aún así, Ozma era derrotable. Con suerte, sí, pero derrotable. En esta ocasión, al contrario que con Ente Omega o las Armas, sí merecía la pena el enfrentamiento. Más allá de la satisfacción personal de acabar con esta pelota (el diseñador se quedó a gusto), obtenías una Grava volátil necesaria para aprender Ark.