jueves, 16 de junio de 2016

Uncharted 4, un final a la altura

Como regalo anticipado de cumpleaños me ha caído (entiéndase, toma dinero y coge lo que quieras) Uncharted 4: el desenlace del ladrón. Hoy os dejo mis impresiones sobre éste juego que cierra la exitosa saga de Naugthy Dog. Uncharted 4 nos vuelve a meter en la piel de Nathan Drake. 

Retirado de sus habituales actividades de cazatesoros, vive una vida normal con Elena, hasta que aparece su hermano Sam, al que creía muerto quince años atrás tras un tiroteo en una cárcel panameña. Sam le cuenta a Nathan que ha logrado escapar de la cárcel con la ayuda de Alcázar, un narcotraficante. El problema es que ahora le debe un enorme favor. 


Para su desdicha, Sam le ha contado demasiadas cosas a Alcázar sobre el tesoro de Henry Avery, del que pide participar como pago por la ayuda prestada. Así llega Nathan Drake a una nueva aventura, debiendo ayudar a su hermano a salvar la vida. No entraré en más detalles de la trama, por el temido efecto Spoiler, pero creía necesario asentar el contexto de esta aventura. 


Pasamos ya al análisis del juego. Uncharted 4 repite la fórmula de las tres anteriores entregas, con un juego que aúna investigación, rompecabezas y tiroteos. Nada nuevo en el horizonte, pero eso no desmerece en absoluto este juego. Contamos con muchas armas, más de las que puedo contar, y con unos rivales a los que le falta un poco de oído (sigo sin ver normal lo de caer a su lado sin que se den cuenta). Aún así, la parte de tiroteo responde a lo habitual en la saga. Si me preguntáis por este tema, eso es bueno. No cambies lo que funciona.


Junto a los tiroteos tenemos la búsqueda de tesoros. Esto os puede llevar un buen rato, y os obliga a repetir secuencias si queréis tener el trofeo correspondiente. Normalmente, y ahí os dejo mi consejo, suelo jugar una primera vez sin preocuparme demasiado de mirar en guías dónde encontrar los tesoros. Así me libro de detalles de la trama que me arruinen las típicas sorpresas de los guiones de Uncharted, que también las hay.

Dejando a un lado los tiroteos y los tesoros, tenemos notas de diario que coleccionar. Una de las cosas que siempre me gustó de Uncharted fue interactuar con el diario. Recuerdo el primero de ellos en Uncharted 1, que ganaba páginas a medida que se iban necesitando. En esta ocasión, somos nosotros mismos los que lo alimentamos, creando nuestra propia exploración, Como siempre, extraordinario. 


Las conversaciones opcionales son otro de los pilares del juego. Hay que estar atento para activarlas en el momento justo, y añaden contenido interesante. Uno de los aspectos más brillantes de este juego son sus cinemáticas y sus diálogos (desde aquí un pequeño aplauso para el doblador de Nathan Drake, el gran Nolan North). Así pues, las conversaciones adicionales aportan más elementos para tener en cuenta. El doblaje en inglés del juego es para levantarse y aplaudir. Ese personaje vale oro.

El bueno de Nolan North
Como siempre, los escenarios son tremendos, y el juego tiene un ritmo muy alto. La lástima es que se acabe tan pronto, pero se han añadido algunas cosas que aportan más riqueza a una ya de por sí excelente saga. En particular, el uso del coche y las lanchas le han aportado más gracia de la que tiene, para mí, esta saga. 

Sin más, el último detalle. Uncharted 4 incorpora modo multijugador. Lo he jugado poco, y la verdad que es lo que me parece más flojo del juego. A fin de cuentas, es un añadido que, personalmente, creo que no le hacía demasiada falta. A pesa de ello, Uncharted 4 es el colofón a una saga tremenda. Es una pena que se haya terminado. ¡Me tocará pasárselos todos otra vez!