jueves, 30 de marzo de 2017

Con mucha calma

Sigo atravesando un importante bache creativo que está afectando a la caverna. Ya hace unos meses que no me siento a crear aventuras, o simplemente a escribir y a entrada del Blog con la calma necesaria para mantener el nivel del mismo. 


En las ultimas semanas incluso ha estado a punto de pillarme el toro con la publicación el jueves. Más de una vez he maquetado a toda prisa una entrada sin gracia y sin el decoro suficiente (ésta se supone que sí lo tiene), y puede que queden más de este estilo. 

No sé si el Blog llega a su enésimo fin, o si el proyecto no da más de sí, pero no me extrañaría que empezase a espaciar todavía más las entradas pasando a una cada dos semanas. En fin, que no sé ni que hacer.

jueves, 23 de marzo de 2017

Play Station plus, más de un año después

Hace ya más de un año que caí en Play Station Plus, y toca ir haciendo balance. Desde luego, disfrutar de Star Wars Battlefront es excepcional. La inversión ha sido muy importante, pero ahí queda. Si tuviera que evaluar Play Station Plus por eso, casi quedaría conforme.


Analizando el resto del provecho que le he ido sacando, no he rascado mucho. Muchos meses los juegos son entre malos e infumables. Hay honrrosas excepciones, como Rebel galaxy, del que ya os hablé en esta casa. Entre lo infumable incluyo Everybodys gone to the rapture, que es posiblemente lo más aburrido que me echado a la cara.

Además de estos casos extremos, hay otros juegos que permiten recuperar clásicos como Grim Fandango, o acceder a juegos desfasados como NBA2k16, que estuvo disponible el pasado verano. Lástima que me hubiese gastado la pasta en su momento...

En fin, amigos de la caverna, a mí me ha compensado Pla Station Plus. No sé si será vuestro caso...

jueves, 16 de marzo de 2017

Mis recuerdos de Moria

Joven era cuando llegué por primera, y última, vez a Moría. Ni siquiera fue una visita voluntaria. Muy al contrario, fui una suerte de prisionero bajo aquellas cuevas. Lo recuerdo vagamente, pues las tierras imperecederas comienzan ya a confundir mi mente, pero de lo que estoy seguro es que seguía la pista de varios orcos. 

Mi hermano Genodat y yo habíamos perseguido una horda de orcos desde nuestro reino a más allá del Sur del bosque negro. En aquella batida nos acompañaban varios amigos de la infancia a los que consideraba mis segundos hermanos. A todos nos unía la amistad con el príncipe de mi pueblo, aunque vive Eru que agradezco que él no fuese partícipe de esta aventura. 

Llevados por la vorágine y la sed de sangre de orco, nos vimos a las puertas de Moria sin percatarnos de lo lejos que habíamos llegado. Horas más tarde, y sólo después de que mi hermano diese orden de no presentar batalla, estábamos en una celda enana. "No vamos a iniciar una guerra por unos sucios orcos" nos dijo a todo el grupo. Así pues, el grupo de enanos que nos apresó no tuvo que hacer mucho para detenernos.