jueves, 25 de abril de 2013

Cuesta arriba

Poco a poco se acerca el tercer aniversario de caverna de rol. Cada cierto tiempo, en esta vorágine que supone actualizar regularmente un blog, me puede el desánimo. No sé cuánto tiempo podré seguir así, llevando secciones permanentes, creando material casi mensual, y publicando entradas de opinión que, reconozcamoslo, nunca han sido mi fuerte. 


Llegado a este punto, me planteo por qué me ocurre esto con tanta frecuencia. Hace tiempo que llevo  haciendo más o menos lo mismo, y las ideas empiezan a escasear. Echando la vista atrás, han sido muchas las aventuras de Star Wars d6 que he publicado, al igual que las de MERP, que no difieren en cuanto a trasfondo de las de El Anillo único. Visto así, tal vez deba plantear horizontes nuevos, juegos para los que no haya hecho nada. Sin embargo, más allá de Aventuras en la Marca del Este, para el que se me quedó atravesada una aventura, no se me ocurre nada más que me llame la atención. 


Pasamos ahora a otro problema añadido: el tiempo. Ya se mida en rondas de combate o en asaltos, carezco de tiempo últimamente. Además, el trabajo, además de mi ya larga jornada laboral, me deja mentalmente exhausto en los últimos meses. Puede que tras ocho horas diarias delante de un ordenador lo último que me apetezca sea diseñar una nueva aventura o postear una entrada. De hecho, esta misma entrada la estoy escribiendo en el móvil. Por algo será... 

En fin, que el futuro de la caverna está un poco como digo en el título: cuesta arriba. Espero que la situación mejore, que pueda contar con una mente más despejada, y que todo vaya cuesta abajo.

lunes, 22 de abril de 2013

Ideas de aventura para Star Wars d6 (III)

Llega la tercera entrega de las ideas de aventura para Star Wars d6. Como bien sabéis, si ya habéis visto la primera y la segunda entrega, se trata de unos esbozos o anotaciones de los que tirar para sacaros de un apuro creativo a la hora de jugar al incunable de West End Games. 


Como recordaréis, las ideas de aventura son unos pequeños esbozos del esqueleto de un one shoot, o partida de una sola sesión, para, en este caso, La Guerra de las galaxias: el juego de rol. 

jueves, 18 de abril de 2013

El Imperio en Deralia

Walk aterrizó suavemente, tanto como el buen gusto que dejaba en la boca el whisky que transportábamos. He de reconocerlo, parte del pago por ese viaje iba a ir directo a mi hígado, y al de Jane, que no se despegó de su Blaster y "su" botella.

Me alegró estar de vuelta en Deralia. Hacía bastante tiempo que no me encontraba en el espacio puerto de la capital, pero a pesar de todo me sentía en casa. Allí donde veía una cara conocida me paraba un rato a charlar. Sabía exactamente dónde debía llevar la mercancía, y eso era una ventaja adicional, una etapa del trabajo ya hecha. 

Caminé junto al pequeño vehículo en el que llevábamos estibada la mercancía. Para que pasase inadvertida a ojos indiscretos la habíamos tapado con lonas y etiquetado convenientemente como herramientas de agricultura. No conocéis Deralia, pero os aseguró que no se ven muchos granjeros por allí. 

Finalmente, llegamos al lugar de la entrega: la cantina de Thain. Entré con la mercancía, cargándola junto a Jayne, y con la escolta de Wedge y Walk. Nada más entrar se giraron hacia nosotros algunos de los lugareños que echaban mano a sus blasters. La situación no fue a mayores, ya que todos nos reconocimos como hijos de Deralia. 


Me acerqué a la barra y le dije a Thain que no me diese nada de la bazofia que vendía, que era mejor que me comprase lo que llevaba. Y así lo hizo, al menos en apariencia. Segundos más tarde un par de camareros  se llevaron la mercancía a la trastienda para comprobar su calidad. Mientras tanto, Jayne y yo cerrábamos con Thain la venta.

- Son momentos duros, Rick. No creo que me pueda permitir más de dos mil créditos por caja.
- No me cuentes historias, Thain. El local está lleno, como siempre.
- Mira, Rick. Las cosas por aquí están cambiando. El Imperio está metiendo las narices en Deralia.
- Es una escusa bastante mala, Thain. No pretenderás que...
- ¡Está detenido! Dese la vuelta.

Hice lo que se me pidió, ya que no te queda otra que responder a una orden de ese estilo cuando te apuntan con un blaster. Al darme la vuelta vi que Thain no mentía. Cinco soldados de asalto estaban ante mí...