Sí, sí, ya lo sé. Llego tarde a todo.
Cierra Holocubierta (honores a ellos) y compro uno de sus juegos. Bueno, menos críticas, que la salida de este juego llegó en mi larga ausencia rolera, y he tenido que rearmar un poco todo esto. Un pelín de consideración conmigo, por favor.
Bueno, dejando a un lado vuestras injustificadas y duras críticas, voy a daros mis motivaciones para comprar este juego en particular. Soy uno de esos advenedizos que se incorporó al universo de The Witcher a través del videojuego de The Witcher 3, y he de reconocer que fui y volví bastante a él hasta que me lo pasé. La verdad es que fue una relación amor/odio que en algunos videojuegos se terminó convirtiendo en un cese temporal de la convivencia de estilo borbónico (vamos, que nunca más).
Por suerte, en esta ocasión no me dejé vencer y seguí con él. Y doy gracias a ello, porque después del videojuego llegó la saga de libros, y ahí todó cobró sentido. Luego llegó la serie (que sin Henry Cavill tal vez abandone) y los otros productos de Netflix, que también he consumido debidamente. Con todo ese bagaje, y en medio de un renacimiento rolero impulsado por BlueSky, me he lanzado en brazos de este juego, del que ahora sí paso a daros mi opinión.
Lo primero que debo deciros es que el libro básico es un buen mamotreto en el buen sentido. Tapa dura y peso considerable, lo cual no suele llevarse muy bien con idas y venidas aquí y allá con el manual, pero en peores plazas hemos toreado, que para algo en el colegio llevaba seis libros y sus respectivos cuadernos en la mochila a diario.
La maquetación es sencilla y limpia, doble (o triple) columna y con predominio de tablas. Tablas por doquier. No recordaba tanta tabla desde
MERP, y eso a veces echa para atrás porque, y de esto mi manual de MERP es testigo, terminas yendo y viniendo a atablas aquí y allá. Hay tablas para todo, incluyendo el trasfondo del personaje (Puedes crear una historia bastante profunda a través de esta generación aleatoria aunque también puedes directamente escoger un conjunto de resultados), y eso al final prácticamente te obliga a hacerte con la pantalla del DJ para agrupar las tablas necesarias para dirigir sin interrupciones.
Más allá de esas tablas, el juego rescata mucha cita o explicación de los libros y de los dos primeros videojuegos, lo que hace (junto al tamaño de la letra, que en general es grande) que para enterarte del sistema la lectura sea bastante rápida. Eso es de agradecer.