martes, 14 de diciembre de 2010

Me hice director de juego porque...

Podría esgrimir muchos argumentos para ello, pero lo que empujó a dirigir partidas fue que mi grupo me desesperaba. El director de juego se iba rotando, con el enorme fallo de que su pj se incluía en la partida, razón por la cual uno no podía dejar de pensar que no despegarse de ese personaje era sinónimo de suerte para el pj propio. Además de este aspecto, los directores de juego con los que trataba eran muy blandos tanto con las normas como con según qué pjs.

Ya sabéis que no soy un seguidor enfervorecido de las normas (Siempre viene bien que el director de juego haga alguna que otra jugada o artimaña que apoye la historia), pero aquello era ridículo. Gente que no se sabía las reglas, que no se preparaba las historias nada ni había tenido en cuenta las características de los pjs para adaptarla, o que simplemente pasaban de darle una cierta carga o argumento a la aventura. El día que mis nervios explotaron fue aquel en que el medioelfo explorador dijo aquello de "Mi pj se queda disparando con el arco a los orcos mientras que los guerreros se pegan de cerca con ellos, pero al mío no le atacan". El director de juego lo permitió, y a mí me dieron ganas de decir "Bien, pues me cojo el libro y no juego", al más puro estilo scatergories con lo de pulpo como animal de compañía.

lunes, 13 de diciembre de 2010

La llegada a Tharbad

Estábamos cansados como no recordábamos. Largo tiempo nos llevó otear con claridad las ruinas de Tharbad. La densa niebla que se formaba por la presencia de los ríos Agua Gris y Mitheithel ocultaba los restos de lo que en otro tiempo fue una próspera ciudad de hombres. Yo la conocí en su época más gloriosa, mucho antes de que el Cruel Invierno pusiera fin a los ánimos de los hombres para poblar sus calles, mucho antes de que fueran escenario de la batalla de Gwathló. Pero eso es otra historia ajena a la que os relato.

Nos acercamos con cautela hacia el vado, el cual era tan peligroso que poco o nada podríamos haber hecho para cruzarlo, si no fuera porque era poco profundo. Al frente del grupo marchaba yo, con la siempre segura ayuda de Zanger. El enano, al que los huesos le recordaban que ya no era un joven de las minas, trataba de ocultar su malestar por aquella humedad tan distinta de las cuevas que le vieron nacer. A mi espalda, con el caminar familiar de quien reconocía aquella ciudad como antigua morada amiga, caminaba Klos. Fue él quién llamó la atención sobre el curso cambiante del río.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Módulos de StarWars d6: Anoat

Y por fin se publica “Anoat”, la aventura para La Guerra de las Galaxias: el juego de rol que sirve de continuación a “Asalto en el espacio”, que tuvo incluso reseña en Trasgotauro ediciones, a los que agradecemos todo lo hecho por este blog. En esta continuación, los PJs llegan por fin a Anoat, donde deberán completar la misión interrumpida con anterioridad, y que consistía en el establecimiento de una base rebelde en el citado planeta.

Pulsad en la foto del planeta Anoat para descargar el módulo, que está en formato PDF. Por supuesto, todo es adaptable a cada concreto grupo de PJs, así que sois libres de introducir los giros que creáis oportunos. Eso sí, mencionad Caverna de Rol y, si jugáis, no escatiméis comentarios.


Por último, aprovecho la ocasión para comentaros que con motivo de las Navidades, y tal como comenté de pasada en el post de la fragua de la Caverna de este me, estoy preparando un recopilatorio de las aventuras para La Guerra de las Galaxias: el juego de rol publicadas en este año. Espero que también os guste y os arrastre a disfrutar con Star Wars d6 en estas fiestas.