Mostrando entradas con la etiqueta Final Fantasy. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Final Fantasy. Mostrar todas las entradas

viernes, 14 de marzo de 2025

Cosas que pasan: rejugando a FFX

Como sabéis, soy una persona de carácter débil que le gusta volver siempre a la seguridad de juegos pasados. Si no fuera por ello, este blog no existiría, la verdad. Pues bien, hace poco publiqué un par de entradas con lo mejor y lo peor de cada Final Fantasy al que he jugado, y como cuando hago ese tipo de entradas mi mente me lleva sobre todo a los momentos buenos de esos juegos, he vuelto a caer en Final Fantasy X (el remastered que no era más que un lavado de cara) y quién sabe si tras él irá Final Fantasy X-2 para terminar de darle una última oportunidad y pasármelo de una vez por todas. 


Así que aquí estoy, habiendo pasado ya por el Río de la Luna cuando escribo estas líneas y, por tanto, con el equipo completo de guardianes de Yuna (¡cómo es de exagerado en número ese grupo de guardianes que hasta en el juego lo ponen de relieve!). 

Rejugando, me he encontrado con sensaciones y recuerdos pasados. Este juego fue el primero que tuve para PS2 (¡cuánto ha llovido!) siguiendo así una regla no escrita de estrenar cada consola con un Final Fantasy, si es posible (la PS4 la estrené con The Order 1886, un excelente juego que creo que merece su buena dosis de reconocimiento en esta entrada). 

viernes, 28 de febrero de 2025

Un acierto de cada Final Fantasy al que he jugado

Vuelvo a la actividad del blog con una nueva entrada sobre una de las sagas más queridas de esta casa: Final Fantasy. Hace unas semanas dediqué unas cuantas líneas a identificar un error de cada uno de los juegos de la saga a los que he jugado. Hoy, hago justo todo lo contrario, señalando un acierto de cada uno de esos juegos. Al igual que entonces, en esta lista me limitaré a los juegos de Play Station, pues meterme en los de NES me parece demasiado. Allá vamos. 

Vamos con el primer gran reto: destacar algo bueno de lo peor: FFXII. Si he de quedarme con algo sería, dejadme pensar un poco (¿Por qué me meto en estas mierdas? ¿Qué hago ahora? ¿Qué decir de este juego?). Bueno, digamos que lo mejor del juego es Balthier, un personaje con carisma (si acaso el único del juego) que destaca entre tanta mediocridad.

De FFXVI, última entrega hasta la fecha de las que he jugado, también es complicado destacar algo realmente reseñable, pero si hay algo va en línea con lo mismo que he comentado del anterior juego: me quedo con (SPOILER ALERT) Cid, pero el original. 

Vamos con FFVIII. Con carácter general es un juego que me gustó, así que no debería ser complicado destacar algo positivo, o al menos eso podría pensarse. El sistema de extracción de magia era bastante rompedor en su momento y, si se gestiona adecuadamente, puede simplificar mucho tu experiencia con este juego. Por tanto, me decanto por esta cuestión. 

LLegamos a FFXV, donde destaco especialmente la originalidad de esas primeras partes del juego donde vamos con el grupo por la carretera en esa mezcla de JPOP (¿existe eso?) y peli americana de carretera que conviven bastante bien. Pues bien, al hilo de esto, me resulta especialmente gracioso el desarrollo de los platos por Ignis, mi personaje favorito del grupo.

Llegamos a mi amado FFVII. Podría decir que prácticamente todo es bueno y no mentiría, pero vamos a destacar algo en particular que a mí siempre me gustó. Puedes pasarte el juego sin abusar de magias o de invocaciones y que, siempre que es posible, trato de trasladar a otros Final Fantasy. De hecho, la primera vez que acabé con Arma Esmeralda prácticamente ni usé invocaciones. 

jueves, 13 de febrero de 2025

Un error de cada Final Fantasy al que he jugado

Retomo la actividad del blog con una entrada sobre una de las sagas más queridas de esta casa: Final Fantasy. Hoy dedicaré unas cuantas líneas a identificar un error de cada uno de los juegos de la saga a los que he jugado. En esta lista me limitaré a los juegos de Play Station, pues meterme en los de NES me parece demasiado. Allá vamos, advirtiendo de que el orden va a ser aleatorio, así que, al más puro estilo La Media Inglesa con los aficionados del Arsenal, no esperéis a que empiece por FFVII (vaya crossover os he colado, ¿eh?).

Como de algún modo hay que comenzar este recorrido de mal rollo, vamos con lo peor de lo peor: FFXII. De este juego destaco, por mala, la historia, que va disminuyendo en interés hasta agradecer de verás terminar el juego lo antes posible. Allí quedó el juego, terminado, y jamás rejugado.

De FFXVI, última entrega hasta la fecha de las que he jugado, me quedo como gran error con la extrema sencillez en los combates. No me malinterpretéis, no quiero un juego que sea un reto tras otro hasta el punto de odiarlo. No, no busco eso. Pero en este caso es que estamos en el polo opuesto. Creo que no hubo ni un sólo KO en todas mis horas de juego. Eso no tiene sentido.

Vamos a dar muchos pasos atrás con FFVIII. Podría enfocar mis frustraciones con el sistema de extracción de magia, pero creo que lo que peor vi del juego fue que los rivales subieran de nivel contigo, pues provocaba combates larguísimos que no iban a ningún lado.

En FFXV encuentro un problema similar al que os comentaba con FFVIII, y es que hay mazmorras que son auténticos dolores de cabeza con una cantidad agotadora de salas y rivales. Lo peor de esto es que alguna la tuve que recorrer más de una vez.

Encajo en lo que supongo que será más o menos la mitad de la entrada: FFVII. Adoro este juego, como bien sabéis, pero también tiene sus pegas. En esta ocasión me centro en el poco tiempo que, por razones obvias de guion, tenía el desarrollo de Aeris como personaje. Si querías lograr todos sus límites, que se puede hacer, echabas tantas horas que el resto del juego era coser y cantar. 

jueves, 21 de noviembre de 2024

Videojuegos a los que volver a jugar

Supongo que nos pasa un poco a todos, y hoy os quería hablar de esos juegos a los que vuelvo cada cierto tiempo. Se trata de juegos que han estado presentes en mi vida a lo largo de muchos años y que, por ello, me aportan un refugio lúdico al que acudir cada vez que me quedo sin juegos nuevos. Se trata de una (espero) no tan extraña necesidad de encontrar calma y acudir a juegos que me aportan diversión en un entorno controlado y no frustrante, seguramente como contrapunto a ese demoníaco juego anteriormente llamado FIFA. 

Empezaré con el juego más obvio de todos: Final Fantasy VII. Me refiero al original, al de Play Station Station 1, aunque también lo tengo en el móvil. Es el juego de mi vida y el que empiezo una y otra vez, aunque curiosamente no me interesa demasiado acabarlo. Se trata de un reto que repito cada x tiempo y en el que me marco mis propios objetivos personales. Entre ellos destaca una configuración de materias determinada para todos los personajes del grupo hace casi quince años, no matar a las armas esmeralda y rubí y, como decía, no terminar el juego. 


Otro juego al que vuelvo, normalmente en verano, es Assassins Creed Black Flag. Sigue siendo el Assassins Creed que más me gusta por estilo de combate, temática y dimensiones del mapa. Ni excesivamente largo al estilo de los ambientados en Egipto o Grecia, ni demasiado desfasado en cuanto a mecánica como los de Ezio Collection. Pienso en este juego y me embarcó mentalmente (no pretendía ser un chiste) en el viaje de Edward desde un pirata de tres al cuarto al rey del caribe. 

jueves, 13 de junio de 2024

Final Fantasy Rebirth

Nuevamente he dejado algo descuidado el blog, pero bien está una espera si es buena, y espero que os guste esta entrada que nos lleva nuevamente a una de las sagas favoritas de la casa: Final Fantasy. Vaya por delante que esta es la primera de las entradas que haré sobre Final Fantasy Rebirth (en adelante FFR), ya que es un juego que da para mucho análisis. Vamos allá, avisando de que hay spoilers de este juego y de Final Fantasy VII Remake.

Como sabéis, FFR es la continuación de Final Fantasy VII Remake. En aquel juego, que queda en unas pocas horas comparado con FFR, terminábamos toda la trama de Midgar con un grupo formado por Cloud, Tifa, Aeris, Barret y Red XIII, aunque éste último no pasaba de ser un personaje secundario cuyo manejo queda por entero al juego (por suerte, es un "error" corregido en esta entrega, aunque más delante se repetirá con Vincent y Cid). Pues bien, como bien sabréis, la historia sigue en Kalm, la cercana ciudad a Midgar donde el grupo se reúne para escuchar la historia de Cloud. Si bien a lo largo de FFR vemos algunos cambios de guion, esta primera parte, o al menos la historia de Cloud, tiene bastante similitud con el FFVII original. 


Pero dejamos de lado el detalle de Kalm. Tras abandonar esta ciudad podemos movernos por primera vez con libertad y vemos un fascinante mundo lleno de vida en la zona de las praderas, en lo que es el capítulo 2 del juego. Eso es una de las cosas que más me maravilló, pues en FFVII original este paseo duraba un suspiro. Sin embargo, en FFR ya empezamos a ver desde el principio la ingente cantidad de contenido que atesora. En esta zona veremos viejos conocidos de Final Fantasy VII Remake, y muchas tareas que nos acompañarán a lo largo del juego: paradas de chocobos, encargos, informes de viaje, etc. Sin embargo, dejad que me detenga en dos minijuegos: Fuerte Cóndor y Sangre de la Reina.

miércoles, 20 de marzo de 2024

Final Fantasy VII Intermission

Seguimos dedicando entradas en la caverna a la saga a la que tengo más cariño, Final Fantasy, y hoy toca con un DLC que he jugado ahora como paso previo a FFVII Rebirth: Final Fantasy VII Intermission. Como sabéis, en este DLC se introduce a Yuffie en el remake. Me parece una idea interesante, ya que su aparición en el FFVII original era incluso evitable, ya que se trataba de uno de los dos personajes secretos,  o al menos no obligatorios de la historia, junto a Vincent.
Pues bien, en este DLC tenemos la misión de infiltrarnos en el edificio Shinra y obtener una materia en la que está trabajando nuestra compañía eléctrica favorita. Para ello contamos con la ayuda de Sonon, un discípulo del padre de Yuffie cuya historia vamos descubriendo durante la breve pero intensa duración del DLC.

Porque sí, amigos de la caverna, el DLC dura poco pero tiene algunas cosas aprovechables que os paso a explicar: para empezar, tenemos una nueva invocación que no teníamos en el FFVII Remake, y que no es otra que Lamú. Para ello debemos luchar en el simulador de combate que nos ofrece un viejo conocido del remake como Chadley. Algo en lo que también participa Chadley y otros personajes del Remake es un minijuego traído del FFVII original, aunque esta vez como juego de tablero: Fuerte Cóndor. Esto me ha parecido un acierto, y bastante entretenido. De hecho, la primera hora del juego la pasé jugando a esto.


Más allá de ello, la historia nos lleva al sector 7 antes de su destrucción colaborando con una célula de Avalancha en la que no están Barret y compañía. Aunque los vemos de pasada, y tratamos con alguno en el minijuego de Fuerte Cóndor, no terminamos de luchar junto a ellos. De hecho, no podemos pasar al séptimo cielo. ¿Por qué será?

El sistema de combate es como el del Reamake, aunque con Sonnon podemos hacer algunas técnicas combinadas con él que resultan útiles. Además de ello, hay otra particularidad: cuando muere Yuffie, él la resucita.

Como os comentaba, el DLC no dura mucho, e incluso si nos lo pasamos en modo difícil, lo cual sólo cabe tras la primera partida completa, nos dará como máximo para 8 horas. El desarrollo completo de los personajes y las armas, manuales de combate mediante, sólo es posible en la partida difícil.  

Para cerrar, dejando claro que me ha gustado el DLC, habría mejorado alguna cuestión. Para empezar, le habría metido un capítulo más, pues dos se hacen poco, y tengo claro que lo habría metido con el Mercado del Muro como escenario. Al principio del DLC de menciona el Mercado del Muro, pero todo queda ahi. Una lastima. Y para concluir, y esto es algo que ya fallaba en el Remake, mejoraría el interfaz de desarrollo de las armas permitiendo, por ejemplo, seleccionar varias habilidades del mismo nodo para gastar el PH. En fin, no todo puede ser perfecto.

miércoles, 13 de marzo de 2024

Final Fantasy XVI

Lo sé, hace tiempo que, nuevamente, he dejado desatendida esta  santa casa. Precisamente la última entrada que publiqué trata de lo mismo que ésta: Final Fantasy XVI, pero es lo que pasa cuando se le complica a uno el tiempo libra para sentarse a escribir, y cuando  ese tiempo libre lo dedica, precisamente, a jugar al juego del que va esta entrada. Hoy toca hablar de mis impresiones finales de esta última entrega de Final Fantasy.
 
Antes de nada, os aviso de que voy a revelar detalles de la trama, así que no me vengáis luego con quejas. Comenzamos por lo más básico: asumimos el rol de Clive Rosefield, primogénito del archiduque de Rosaria, que es uno de los muchos territorios de Valisthea. En este mundo hay una serie de cristales madre (porque esto es Final Fantasy) de los que emana la magia. Además de estos cristales madre hay otros cristales más pequeños que usan los portadores, los cuales son tratados poco menos que como no humanos. Por otra parte, existen los llamados dominantes, personas que pueden invocar a los eikon. Precisamente pronto aprendemos que Clive debería ser el dominante de Fénix, pero que no ha sido bendecido con ello. En cambio, es su hermano menor Joshua es el dominante de Fénix, lo cual lleva a la madre de ambos a despreciar a Clive y adorar a Joshua. También se nos presenta un personaje importante en la historia: Jill, que es la dominante de Shiva y que se cría junto a los hermanos como una más.

 
La historia se desarrolla rápido. Al principio del juego Rosaria es atacada precisamente porque la madre de Clive y Joshua traiciona a Rosaria aliándose con el Imperio de Sambreque. Sin embargo, todo sale mal y Joshua muere, o la menos eso es lo que nos hacen creer, al aparecer un segundo dominante de fuego con el que nadie contaba. La muerte de Joshua y del padre de ambos atormenta a Clive durante gran parte de su vida. La historia da un salto y muestra a Clive como un peón del Imperio de Sambreque. Es aquí donde sabemos del avance de las tierras estigias, que dejan yermo todo, y de las disputas entre los distintos reinos de Valisthea, dominantes mediante. No os aburriré mucho más con la trama, porque me quiero centrar en el juego en sí, pero os diré que a medida que avanzamos Clive descubre que es el segundo dominante de Fuego, que Joshua está vivo, y que va adquiriendo los poderes de otros dominantes a los que se va enfrentando durante la historia. Todo ello forma parte del plan de Artema, un ente que busca que Clive se fortalezca para que sea un mero recipiente de su poder.
 
Bueno, una vez soltada la chapa de la historia, la cual a veces es un tanto enrevesada y requiere repasar las palabras clave que el mismo juego destaca, os voy analizando mis impresiones en otros aspectos. Comenzando por la ambientación, os diré que ésta es marcadamente triste y medieval. Como parte de ese maltrato a los portadores del que os hablaba antes, muchos de los escenarios reflejan una absoluta falta de vida. Sí, empasta con la propia historia, pero a veces se hace excesivo. En muchas ocasiones me llevaba a recordar películas medievales que vi cuando era pequeño que trataban de la peste negra. Esa sensación de tristeza y oscuridad (en contraste con otros Final Fantasy mucho más amables y coloridos) te acompaña todo el juego y no te la puedes quitar de la cabeza. Por buscar un referente similar, es como cuando en Final Fantasy XV la noche se come al día y vuelve Noctis a escena después de años de ausencia. Como curiosidad, mi televisor se estropeó cuando empecé a jugar a Final Fantasy XVI (porque ya tenía 13 años, no porque el juego le haya hecho nada) y hasta yo creía que la oscuridad de la pantalla se debía al propio juego. Era como ver aquel episodio de juego de Tronos que grabaron casi por completo a oscuras.

miércoles, 14 de febrero de 2024

Compras compulsivas: Final Fantasy XVI

Hace casi un mes que no escribía y he podido sacar tiempo por fin para juntar algunas frases en esta santa casa. Además, en esta ocasión sí se puede decir que os hablo de un tema relacionado con juegos de rol: hoy toca hablaros de mis primeras impresiones de Final Fantasy XVI.

Antes de entrar en el fondo del asunto, hablemos del elefante en la habitación. Sí, voy con retraso. Mucho. El juego se estrenó (según wikipedia) a mediados del año pasado. Esto tiene sus ventajas, como el precio rebajado al que lo obtuve, y sus desventajas, como es hablar de él tan a toro pasado como será para muchos de vosotros. Sin embargo, allá voy con esta primera toma de contacto.

La estética del juego recuerda mucho a otros juegos de la saga, con muchos elementos reconocibles, como los chocobo, adamantamaini, molboles, etc. o los consabidos guerreros dragontinos. Otro elemento reconocible es que sigue habiendo un personaje llamado Cid. A eso le añadimos los Eikon (o invocaciones, o Guardian Force, o como se quieran llamar) que vuelven a ocupar un lugar esencial en la trama una vez más. Por todo ello, podemos sentir que sí, que esto es Final Fantasy, o al menos un Final Fantasy post Square.

martes, 14 de noviembre de 2023

Mi ranking de juegos de Final Fantasy

Hace unas semanas os di mi ranking personal de juegos de la saga Assassin´s Creed. Hoy le toca el turno a otra saga de recorrido dilatado: Final Fantasy. Antes de entrar en materia, varias aclaraciones. Hay algunos Final Fantasy a los que no he jugado y, por ello, no voy a incluirlos en el ranking. Además de ello, me centraré en los Final Fantasy disponibles desde Playstation en adelante, dejando así a un lado los primeros seis Final Fantasy. Esta decisión la he tomado teniendo en cuenta que aquellos juegos, de gran impacto en su momento, no aguantan (al menos en mi opinión, que es de lo que va esto) una comparativa a día de hoy. Sin más allá vamos, empezando por el peor, o el menos bueno, si lo preferís.

Final Fantasy XII

Este juego marcó un antes y después en la saga, y no para bien precisamente. La historia dejaba mucho que desear, aunque la estética me llamó la atención. De hecho, se nota mucho la estética de algunos rivales que luego fuimos viendo en otras entregas de la saga. Aun así, volviendo a otros aspectos, había demasiadas cuestiones que no me agradaron: sistema poco atractivo, personajes bastante irrelevantes (Vaan, te odio), nombres rimbombantes que hacen que uno no se aclare de quién o contra que lucha (al menos para mí, que soy más simple que el mecanismo de un chupete). Como prueba de que este juego no caló en mí es que nunca volví a jugarlo, y eso es muy, muy raro en mí. En fin, pasemos a otro juego más interesante.

Final Fantasy VIII

No ha envejecido bien, la verdad. El sistema de extracción de magias, rompedor respecto a FFVII, se hacía un poco bola. El hecho de que los monstruos subieran de nivel a la par que tú era original, pero hacía que las batallas fueran interminables salvo que utilizaras G.F. a saco (lo cual también llevaba su tiempo durante los combates). Con todo y con eso, y a pesar de que el argumento tenía alguna bruja de más, fue un juego decente y que he rejugado más de una y dos veces.

Final Fantasy XV

Vaya por delante que este juego no es malo en absoluto, sólo que hay otros con los que tengo más afinidad. Eso podría resumir todo, pero ahí van unas ideas. El juego adolece de lo mismo que otros muchos de hoy en día: misiones secundarias hasta la extenuación en las que parecemos meros recaderos, un mapa demasiado grande, y una historia principal que va perdiendo fuerza y en interés a medida que avanzaba. A veces, con tanta misión secundaria pierdes el hilo real de la historia que, dicho sea de paso, nunca me terminó de quedar clara. El sistema de juego tampoco ayudaba, pues se limitaba a dar botones de modo puntual y a curarse. Tampoco ayudaban a algunas mazmorras (sí, es el término que mejor encaja) bastante más largas de lo deseable. Con todo y con eso, he de reconocer que he vuelto a jugar alguna vez y que cuando termino el juego si que deja un buen poso.

Final Fantasy XIII

Este Final Fantasy es muy especial para mí porque fue un regalo de muy dos buenos amigos. Eso es un plus sentimental, pero hay que guiarse también por otros aspectos. Es cierto que el juego es demasiado lineal, pero resulta interesante cómo se va desgranando la historia poco a poco. Entre sus puntos débiles está un exceso de dificultad en ciertos combates, especialmente cuando cambiamos de mundo, pero cero que tiene bastantes puntos a su favor, como un mejor sistema de combate que FFXII, por ejemplo, mejores personajes, y algunos guiños más clásicos dentro de la saga, como algunos de los monstruos  a los que te enfrentas. Hace poco he rescatado del polvo mi PS3 para rejugarlo. Con eso digo todo.

jueves, 20 de julio de 2017

Final Fantasy XV A new empire

Había pensado en escribir una entrada positiva de este juego, pero no. No lo voy a hacer. No voy a venderos la moto con la atracción inicial que suelo sentir por este tipo de juegos con compras integradas. Porque eso es este juego. No os llevéis a engaño. 


Si queréis buscar algún paralelismo, se me viene a la cabeza la mecánica de Clash of Clans: almacena recursos, construye, espera, sigue almacenando recursos, sigue construyendo, sigue esperando. A eso se une la parte que menos me gusta de estos juegos: los ataques entre jugadores. Cuando estás a punto de alcanzar los tropemil millones de unidades de cierto recurso, te atacan, pierdes mucho tiempo de almacenaje, y vuelta al punto de partida. Es frustrante. 

jueves, 2 de febrero de 2017

Final Fantasy XV: terminar corriendo

Hace unas semanas os di mis primeras impresiones de FFXV. Eran unas cuantas líneas fruto de un considerable esfuerzo de unas 80 horas, y hoy, unas 10 ó 15 horas de juego más tarde, ya he terminado  la historia principal, y sólo me quedan dos trofeos de PS4 por ganar. Aquí está mi impresión final del juego con Spoilers.

Os contaba en la anterior entrada que llevaba unas 80 horas de juego. Eso me situaba en el capítulo 8 de 15, y me había parecido que el contenido de FFXV era enorme. Tal vez por eso, pensaba en que me quedaban muchas horas por jugar. Tal vez, otras 80. Sin embargo, Square Enix nos regala un acelerón que nos deja perplejos. 


Desde donde dejé la anterior entrada, el paso de un capítulo a otro se hace casi sin solución de continuidad hasta llegar al final. Ciertamente, se les ha ido la mano con el ritmo del juego a última hora. Echando la vista atrás,  no creo que las misiones de la historia principal den para más de 45 horas. Eso, para un Final Fantasy, no es mucho. Pero repito, lo que choca es ese acelerón final. No entiendo como puede pasarse de cero a cien en tan poco tiempo.

He podido disfrutar el juego porque me he pasado misiones secundarias para aburrir, he aumentado las aficiones de los personajes a 10, he obtenido todas las armas de los reyes... Pero habría agradecido un ritmo de juego en el que no se precipitase todo a última hora. Os explico un poco a qué me estoy refiriendo.


Gran parte del juego se basa en obtener el favor de los sidereos. Bajo este nombre se engloban los en su momento llamados Guardian Force, Invocaciones, etc... El objetivo de Noctis es ganarse su favor para erradicar a los cadentes (demonios) que pueblan el mundo. Cuando llegamos a Venecia Altissia en busca del favor de Leviatán, la historia se precipita. Es aquí donde ya tenemos identificado al antagonista del juego, que no es otro que Ardyn, donde muere Lunafreya de un modo sospechosamente similar a Aeris (sí, esto es así, ya os decía que había Spoilers) y donde Ignis (mi personaje favorito de largo) se queda ciego. 

jueves, 12 de enero de 2017

Regalos navideños: Final Fantasy XV

Hace tiempo, allá por el año pasado os hablé en unas pocas líneas de FFXV. En aquella entrada reconocía la posibilidad de caer en las garras de Square Enix una vez más. Pues bien, no he caído exactamente, pero hoy os hablo de mi único regalo friki de estas pasadas fiestas: FFXV. Esta no es una compra compulsiva,  ya que la culpable de que me haya pasado unas 80 horas frente a la tele jugando las aventuras de Noctis y compañía es mi mujer. Desde aquí un momento para el aplauso y el agradecimiento.


Entrando al tema, y sin querer que esta entrada sea muy larga, os doy unas pinceladas de lo que me está pareciendo FFXV. La nueva obra de Square Enix nos pone en la piel de Noctis, el heredero del trono de Insomnia. Junto a él tendremos que manejar a Prompto, Gladiolus e Ignis, guardias reales y amigos del protagonista. Sin ánimo de arruinar la trama, pronto se tuerce la idea inicial del grupo y empezamos a enfrentarnos a una difícil situación para Noctis. 

El sistema de juego, superados los turnos propios de la saga, es muy similar a juegos como Rogue galaxy, cuya banda sonora también me viene a la mente en FFXV. Así, tendremos que ser relativamente ágiles en la batalla y poner la atención que en antiguas entregas de la saga era innecesaria. Aún así, también tenemos la posibilidad de optar por el sistema táctico de batalla, más similar a la saga clásica, pero que empasta mal.

Cada uno de los personajes se especializa en un arma, que puede ser acompañada por una secundaria. En el caso de Noctis no hay restricciones de las armas que puede llevar, y le añade magias que, almacenadas en viales, pueden equipararse en cualquier personaje. El sistema, bastante similar a otros juegos de Square Enix, se completa con técnicas de cada personaje, en la línea de los límites de FFVII.

jueves, 8 de diciembre de 2016

Y llegó FFXV

Casi sin darme cuenta, llegó FFXV. Vaya por delante que esta entrada no es una revisión del juego, porque no lo tengo. No descarto caer nuevamente en las trampas de Square Enix. Aun así, no le tengo mucha fe a la saga desde que Square dejó de ser ella misma. Esta entrada es mi visión personal de a dónde va la saga, y de dónde viene. Es algo que se repite a lo largo de la vida de este blog, pero bien podéis cerrar la página si no os gusta el tema.

Poca fé tengo en la saga, pero ésta sigue en ello. 16 son muchas entregas, sobre todo si se tiene en cuenta esos experimentos raros que fueron FX-2 y la trilogía de Lighthing. Precisamente se ve mucho de la estética de esa trilogía en FFXV. Ya os digo que no he revisado el juego, ni jugado. Lo que escribo es de oídas, de leídas y de vídeos. He de decir que las críticas que he visto de FFXV son muy positivas, y son precisamente lo que me hacen dudar en si caigo o no caigo.


Llevo tiempo pensando que el nombre Final Fantasy merece algo más. El último Final Fantasy que realmente me entusiasmó fue FFIX. Un poco FFX, pero sin tirar cohetes. Hace mucho que la saga no me arrastra sin remedio a la compra. Tal vez sea FFXV el que vuelva a cambiar la dinámica. Jugué a FFX-2, y daba cosica... Jugué a FFXIII y lo encontré demasiado largo. Cada vez estos juegos son más y más mastodónticos. Con muchos más objetivos secundaros y monstruos más impasables. Precisamente por eso, no he vuelto a rejugar FFXIII. Si os hablo dos líneas de FFXII sería demasiado tiempo invertido en el juego. Del XI no tuve ni ganas ni intención de jugar por ser on line.

Y así va todo. Tal vez caiga en FFXV, tal vez me guste, y tal vez vuelva a hacer de Final Fantasy la saga que fue. Se aceptan opiniones, como siempre. 

 

jueves, 15 de septiembre de 2016

Entretenimientos veraniegos: Mobius Final Fantasy

Bien sabéis que Final Fantasy es una de las sagas más queridas de esta casa, y que todo lo que pertenezca a ella merece ser probado y traído a colación en este pequeño rincón de frikerío. Hoy le toca el turno a un juego que he descubierto este verano: Mobius Final Fantasy (MFF).

Para los que no lo conozcáis, MFF es el típico juego con compras integradas disponible en Play Store. Ya sabéis que esto implica la posibilidad de acelerar las cosas, obtener energía para seguir jugando y, en resumen, pagar más por un juego que puede ser gran gratuito como otros muchos. Ni que decir tiene que no me he gastado un duro en él.


FFM nos pone en la piel de un héroe que es parte de una profecía para salvar el mundo del mal (sí, es super novedoso). La estética del juego es muy similar a otras obras del Square post Enix. El personaje principal nos recuerda algo a Vann, de FFXII, y me trae a la mente Vagrant Story. No me gusta esa estética, pero es lo que hace Square desde esa terrible fusión.

La mecánica del juego es conocida: combate por turnos manejando un personaje al que asiste un eon que tampoco es que nos resuelva la vida. Hay dos posibilidades: combate manual (algo cansado a veces) y combate automático (a veces suicida). Casi siempre opto por lo segundo porque,  ya vais avisados, el juego me empezó a cansar pronto.

jueves, 2 de junio de 2016

Jefes "imposibles" de Final Fantasy: Ozma, de FFIX

Después de hablar de Ente Omega de FFVIII, llega el turno a la siguiente entrega de la saga, y su correspondiente jeje imposible: Ozma. FFIX recuperó algunas cuestiones clásicas de la saga, como las profesiones. Sin llegar al nivel de FFX-2 o de las entregas más añejas vistas en SNES, cada personaje tenía un campo de actuación específico. Así, Daga y Eiko eran magas blancas invocadoras. Titan era ladrón. Vivi, mago negro... esto traería complicaciones con nuestro jefe de hoy. Eso, y el sistema de habilidades del propio FFIX.  

Lo primero es lo primero. Ozma estaba en la isla flotante a la que sólo podías llegar con chocobo dorado. Era bastante pesado recorrer el mundo buscando la sombra de la dichosa isla. En el juego de las chocografías, laborioso pero tremendamente entretenido, lográbamos obtener las posibles ubicaciones de la dichosa isla. Así que el primer problema era llegar hasta la ubicación acertada de entre las seis posibles, usar la pimienta letal y volar. 

Una vez en la isla, entraba en juego la problemática de las habilidades de FFIX y la elección del grupo. En cuanto a lo primero, existía la complejidad de buscar la activación del mayor número de habilidades "Anti" posibles, porque Ozma hacía de todo, y todo malo: Confusión, minimalia, mudez... Siempre quedaba algo contra lo que no quedaba posible defensa. Era en esos momentos cuando uno echaba en falta el accesorio Cinta de FFVII. 

jueves, 2 de julio de 2015

El remake de FFVII

Vaya noticia que nos llegaba hace unas semanas: el Remake del que para mí sigue siendo el mejor juego de rol que ha existido. Sí, Final Fantasy VII va a ser rehecho para las nuevas consolas. Cuando uno piensa que han pasado 18 años de la llegada a Play Station de esa joya de los videojuegos se pregunta ¿Por qué no? Y luego añade ¿Por qué sí?

Personalmente, Final Fantasy VII seguirá siendo para mí ese juego de PS1 que tenía esos polígonos dolorosos, esa extraña fusión de los personajes haciendo que sólo viéramos al líder del grupo, y esa falta de proporción entre los personajes y los edificios (aquellos pies más grandes que los escalones, esas ciudades más pequeñas que Cloud). Todo ello me hace soltar una lagrimita o dos sobre la guía del juego que hicé.


Pero Final Fantasy VII fue siempre mucho más para mí. Fue mi primer juego de PS1, y sigue siendo el juego al que jamás diré que no volvería a jugar. Podría decir que para mí, Final Fantasy VII es "aquel" Final Fantasy VII de PS1. Recuerdo ir a casa de un amigo y ver su Final Fantasy VII en PC. Algo fallaba. No sé si eran lo gráficos, el sonido... No sé, pero no era lo mismo.

Cuando vi la noticia de este remake pensé "miedo". He visto lo que hizo Sony con las reediciones como la de Final Fantasy X: unos retoques gráficos, meter los trofeos (que tanto odio) y a vivir.... No me gustaría eso para Final Fantasy VII. Es decir, no me gustaría sólo eso para Final Fantasy VII. Es un juego que merece mucho más, y ahí está el problema.


Evidentemente, una mejora de gráficos es necesaria para un remake de este tipo. Vuelvo a lo del inicio. Han pasado 18 años desde el lanzamiento del juego. Los gráficos daban para lo que daban, y eso que el aterrizaje en Play Station permitió mejorar muchas cuestiones gráficas. es posible que Final Fantasy no hubiese sido lo que es si hubiese ido de la mano de Nintendo y su incomprensible amor por los cartuchos. Desde luego, no actualizar los gráficos sería un delito.

En el Remake de Final Fantasy X la diferencia entre los gráficos de PS2 a PS3 no era nada del otro mundo. De hecho, casi os podría decir que algunas cosas como la cara de Tidus quedaron peor. Debo aclarar que no caí en la trampa de comprarme el juego, por lo que hablo de lo visto en vídeos de youtube y demás para satisfacer mi curiosidad. Corregidme si alguno ha visto una mejora sustancial.


En un remake de Final Fantasy VII se podría aprovechar para hacer una experiencia más inmersiva. La cámara desde arriba podía estar bien en su momento, ya que no obligaba a detallar tanto los escenarios, pero creo que ahora haría falta algo más de profundidad. Supongo que algo similar a Dirge of Cerberus es lo justo, aunque sin perder de vista que no estamos ante un shooter.

jueves, 19 de marzo de 2015

Reedición de la guía de FFVII

Tiempo atrás publicaba en la caverna la guía de mi juego preferido: FFVII. Hoy, tras haber hecho los deberes con una revisión concienzuda que me ha llevado mi buena dosis de horas de juego, os traigo una reedición revisada y tan completa como la de aquella entrada de octubre de 2014. 


Los que hayáis descargado y/o usado la guía anterior no debéis preocuparos, pues la mayoría de los errores corregidos se deben a erratas de redacción o ampliación de algunas cuestiones que he considerado relevantes. Por supuesto, el núcleo esencial de la guía sigue siendo válido, aunque esta nueva versión es más completa.

Poco más en esta entrada, salvo dejaros la guía propiamente dicha en el formato habitual PDF de la casa. Espero que aprovechéis las mejoras y juguéis al clásico de Square, o que al menos engrose adecuadamente vuestra pila de documentos a leer.    

viernes, 3 de octubre de 2014

Guía de FFVII

Lo primero, vaya por delante que reconozco que he dejado la caverna abandonada durante mucho tiempo. En los últimos meses he tenido la cabeza ocupada en otras cuestiones distintas de los juegos de rol, y la caverna se ha resentido. Pero bueno, aquí estamos de vuelta, así que no os quejéis, que no os cobro por leerme.


Os preguntaréis qué hago publicando, a estas alturas de Internet, una (nueva) guía de Final Fantasy VII. Todo se remonta al mismo germen de este blog. Empecé por Final Fantasy VII y no es casualidad. Hoy en día, y con permiso de Knigths Of The Old Republic y Jedi Knight II, es mi videojuego favorito. Han pasado muchos años, y la historia de Cloud me sigue enganchando sin remedio. Reconozco que los gráficos son de otra época, pero el juego en sí es de lo mejor que se ha creado jamás y, seguramente, el mejor de Final Fantasy.

martes, 4 de diciembre de 2012

FFXIII: Opinión ampliada

Esta entrada de hoy es una suerte de continuación de aquella primera impresión que relataba hace ya un tiempo en la caverna sobre Final Fantasy XIII. Los días y las horas de juego entre una y otra entrada han transcurrido, y ahora tengo más elementos de juicio que entonces para evaluar FFXIII. 

Partiendo un poco de las ideas que plasmaba en aquella otra ocasión, he de decir que el juego ha terminado por gustarme. Ha venido a confirmar las sospechas que tenía en cuanto a la historia (CUIDADO, QUE HAY SPOILERS) y no ha cometido fallos que arruinen lo hecho hasta entonces. 


El final del juego, por llamarlo de algún modo, viene a poner de relieve lo que, visto con la perspectiva del paso de los años y conociendo la existencia de FFXIII-2, se podía sospechar: la historia acaba de un modo no tan idílico como otros Final Fantasy previos. 

lunes, 8 de octubre de 2012

Final Fantasy XIII

Tiempo atrás escribía sobre mi idolatrada serie de juegos de rol Final Fantasy. Aquella entrada estaba imbuida del desencanto que para mí fueron tanto FFXII como FFX-II. El tiempo ha pasado y, casualidades de la vida, hasta mis manos ha llegado FFXIII. Hoy os puedo dar una impresión más de primera mano sobre el juego de Square Enix.


Comencemos por poner los puntos sobre las ies. Mi impresión no responde a una visión completa de alguien que se ha pasado el juego. Mientras escribo esta entrada, mi avance se resume en unas 40 horas, habiendo llegado al Capítulo 11 del juego. Creo que es ya bastante tiempo como para hacerme una idea general, y plasma que he echado mi buen rato jugando a FFXIII, lo que ya de por sí resulta un voto a su favor. Por lo tanto, no busquéis en esta entrada una visión completa del juego, ni siquiera una visión inamovible del mismo. Mi opinión, como otras tantas veces, puede sufrir cambios.

Considerando lo anterior, vayamos a ello. Creo que lo primero que debo comentar es el guión. Mucho tiene que torcerse todo como para que no termine gustándome lo que estoy viendo. Al contrario de lo que ocurría con FFXII, en el que la historia hacía aguas, FFXIII nos ofrece una historia que me resulta atractiva, y que se desarrolla con lógica y gradualmente. Creo que, dejando a un lado los clichés propios de este género y de esta saga en particular, está resultando un acierto. No revelaré detalles ni nada por el estilo sobre la trama. Como os comentaba, esta no es una entrada completa, y ni siquiera es mi intención ir más allá de lo aquí indicado.