jueves, 26 de febrero de 2026

Mi primer encuentro con Cade Bane

Tras dudar durante largo tiempo observando el panorama, aterrizamos en lo poco que quedaba de la bahía de embarque. Por suerte para mí, Ellors Madak tenía la suficiente valentía (u osadía) para bajar primero de la nave. No me habría extrañado que sí yo hubiera sido el primero en hacerlo, él me habría dejado tirado en ese rincón perdido de la galaxia.

Comenzamos a caminar haciendo el menor ruido posible, ya que no sabíamos qué podíamos encontrarnos. Inspeccionamos en primer lugar la bahía de embarque que, como decía, estaba hecha añicos. El campo de fuerza que impedía que el vacío se adentrase en la bahía de embarque pendía de un hilo, tal y como evidenciaban los chisporroteos y bajadas de tensión que se podían vislumbrar en casi cualquier lugar. 

Madak iba delante mía guiándome y señalando aquí y allá para evitar que pasara donde no debía. Se notaba que había estado allí más de una vez. Apenas necesitaba virar el rumbo porque evitaba zonas muertas y salas sin salida.

jueves, 19 de febrero de 2026

Retomando la actividad. Feliz 2026. Sí, feliz 2026... Y próximos pasos

Feliz 2026 a todos. Sí, voy con todo ese retraso, felicitando el año a mediados de febrero. Lo primero que os preguntaréis es ¿Qué ha pasado por aquí? La última entrada de la casa es incluso previa a verano de 2025, nada más y nada menos que en marzo, y una cosa llevó a la otra, y he tenido poco tiempo (y voluntad) de seguir escribiendo en el blog. En esta entrada os explico cómo ha pasado, y qué pretendo hacer.
 

Después de aquella entrada, tenía pensado seguir jugando intensamente a Final Fantasy X para ir explicando mis sensaciones al respecto en esa nueva (y enésima) partida. De hecho, seguí haciéndolo, y hasta tenia un borrador de entrada, que era para ¡mayo de 2025! En esa entrada tenía pensado explicar estas cuestiones: 

Cuando llego a la llanura de la calma me voy centrando ya en otras cuestiones. En efecto, al llegar a ese punto, que realmente es muy avanzado en la historia, me preparo para completar los retos de las armas de los siete astros.  

En esta ocasión hubo algunos de esos retos que se me atragantaron menos que en otras ocasiones, especialmente en el caso de la carrera de chocobos. Como sabéis, el reto de lograr acabar con 0.0 segundos es esencial para poder tener el arma de los siete astros de Tidus. Es una de esas cosas que pueden costarte días y días si no andas fino. Sin embargo, en esta ocasión "sólo" eché una tarde para lograrlo, hasta el punto de que me sorprendí a mí mismo de mi pericia.

Otro de los retos necesarios es el del salto de los 200 rayos para Lulu. Este reto, que en su momento me parecía imposible, es más o menos accesible si sabes dónde y cómo hacerlo. A pesar de ello, y supongo que para compensar el éxito con la carrera de chocobos, sí la pifié un par de veces o tres cuando estaba casi a punto de llegar a los  200 saltos. En otra época habría estampado el mando contra el suelo, pero me contuve pensando en que la play 5 merecía un respeto.

Y hasta ahí llegaba la entrada. aunque seguí con la partida (y ahí sigue), no reunía paciencia para terminar de redactarla (suele ser más fácil jugar que escribir) y una cosa fue llevando a la otra. Con la llegada del verano irónicamente tuve menos tiempo aún para escribir, ya que mi hijo, por lo que sea, quiere pasar tiempo conmigo.

viernes, 14 de marzo de 2025

Cosas que pasan: rejugando a FFX

Como sabéis, soy una persona de carácter débil que le gusta volver siempre a la seguridad de juegos pasados. Si no fuera por ello, este blog no existiría, la verdad. Pues bien, hace poco publiqué un par de entradas con lo mejor y lo peor de cada Final Fantasy al que he jugado, y como cuando hago ese tipo de entradas mi mente me lleva sobre todo a los momentos buenos de esos juegos, he vuelto a caer en Final Fantasy X (el remastered que no era más que un lavado de cara) y quién sabe si tras él irá Final Fantasy X-2 para terminar de darle una última oportunidad y pasármelo de una vez por todas. 


Así que aquí estoy, habiendo pasado ya por el Río de la Luna cuando escribo estas líneas y, por tanto, con el equipo completo de guardianes de Yuna (¡cómo es de exagerado en número ese grupo de guardianes que hasta en el juego lo ponen de relieve!). 

Rejugando, me he encontrado con sensaciones y recuerdos pasados. Este juego fue el primero que tuve para PS2 (¡cuánto ha llovido!) siguiendo así una regla no escrita de estrenar cada consola con un Final Fantasy, si es posible (la PS4 la estrené con The Order 1886, un excelente juego que creo que merece su buena dosis de reconocimiento en esta entrada).