Puff. Esta es la entrada más dura de esta semana de celebración del 4 de mayo. He tenido que ordenar mis ideas, repasar mis entradas y tirar de mis instintos para decantarme por un juego, pero allá va. Caballeros de la Antigua República. Como dijo Darth Vader, he explorado mis sentimientos, y sé que es la verdad.
Caballeros de la Antigua República es una absoluta joya que curiosamente no tiene aspectos que he valorado muy positivamente en mi experiencia con otros juegos dd Star Wars. Por ejemplo, no tiene la jugabilidad de los dos juegos en los que Cal Kestis es el protagonista, aunque es una cuestión del sistema que utiliza. Tampoco tiene otros elementos como puede ser una ambientación más rica y poblada, como Star Wars Outlaws, porque es hijo de su tiempo. Pero madre mía lo que tiene.
Este juego, al que llegué por casualidad buscando qué jugar, me sorprendió precisamente por eso. Porque no sabía qué me iba a encontrar. Tal vez por eso me atrapó más desde un primer momento, y ne enganchó de inmediato, y eso que todo el diálogo es en inglés y eso no lo valoraba igual que ahora.


