El pasado fin de semana lo empleé en mantener vivas mis relaciones sociales. Como en otras ocasiones, me reuní con amigos para una vorágine de frikismo y comida insana. La comida consistió en pizza, por si os interesa. Delicheese, barbacoa y una con piña, por si os lo preguntáis. No probé la de piña, porque no es pizza. La ración de frikismo era el juego de tablero de Firefly.
Jugamos 5 personas, que es el máximo que permite el juego, y la misión elegida exigía como primer paso ganar confianza con todos los contactos, salvo Harken. Aunque se recomendaba no usar a Niska, lo usamos porque nos va la marcha. Así pues, nos pusimos a ello después de la explicación de las reglas, lo cual nos llevó al menos 20 minutos.
Empezamos a jugar, reuniendo a la tripulación, gastando dinero en mejoras y armas, y poniéndonos a trabajar. Personalmente, la partida empezó bien para mí. Logré una misión para Patience y me puse en cabeza. Sin embargo, la suerte dejó de sonreirme pronto. Mientras que los demás jugadores avanzaban, yo no tenía éxito portándome mal. Así pues, pronto quedé a la cola. Incluso mi tripulación sufrió la furia de Niska. Reputation is only gossip.