Por fin tocó estrenar
Al filo del Imperio. Lo hice hace unas semanas en calidad de Director de Juego en un grupo con el que me suelo reunir para todo tipo de actividades lúdicas: juegos de cartas, de tablero, dados y ahora también rol. Para estrenar el juego optamos por
la caja de inicio. Era la mejor forma de ir introduciendo las reglas del sistema de modo paulatino. El sistema se entendió con rapidez, pues gran parte del grupo tenía otros referentes de juegos de rol. Sin duda, haber roleado otros sistemas permite ver similitudes con Al Filo del Imperio. Incluso, entre los presentes estaba uno de los integrantes de mi grupo de juego de
MERP, que fue recordado por la dureza de sus tablas.
La caja de inicio propone la Huida de Mos Shuuta del grupo, que escapa de Teemo el Hutt. Para ello deben hacerse con el Colmillo de Krayt, que está averiado pero que debe repararse con una pieza que sólo está disponible en una tienda de la ciudad.
No nos quebramos mucho la cabeza para el grupo de juego, y seleccionamos los personajes pregenerados de la caja básica. También podíamos haber usado a Sasha y Mathus, los personajes disponibles en la página de Edge, pero para los que no teníamos tokens (que también importa). Hubo cierta reticencia inicial con Oskara, la cazarecompensas twilek, pero pronto se despejarían gracias a su desempeño.
Como sabéis, el primer encuentro se produce en la Cantina. Allí, los PJs se escondieron de los gamorreanos de Teemo y comenzaron los tiros. Bastantes de las ideas de la caja de inicio en cuanto a cómo esconderse surgieron de los propios jugadores, lo cual me sorprendió bastante ya que yo mismo no suelo ser muy imaginativo como jugador. El primer encuentro bélico de los PJs se resolvió con bastante astucia y apenas algo de tensión ganada por Lowhhrick, el wookiee del grupo, que fue de los más activos. También dio tiempo a unas bajas a cargo de Oskara, que comenzó a forjarse su propia leyenda. Dio algo de tiempo para robar las porras a los gamorreanos y salir de allí.