Continuando con el relato de la campaña de La Guerra de las Galaxias: el juego de rol que estoy desarrollando con mis primos, os puedo contar que el grupo seguía escuchando gruñidos detrás de más cajas de la sala. Al parecer, no habían logrado retirar todas. Cornelia, ante el asombro de todos, se dipuso a moverlas ella misma. El ímpetu que demostró fue tan grande que se golpeó la cabeza al rebotar las cajas contra la pared. Por fortuna, estaban vacías.
Mientras que Cornelia trataba de reponerse, y considerando que la programación de R2-F5 todavía no estaba del todo desarrollada, Kyle hizo las veces de técnico. La puerta, de baja seguridad, emitió un sonido afirmativo de apertura. A pesar del rápido éxito cosechado, Jaden, el cazarecompensas, reflejaba en su cara cierto gesto de desencuentro por no haber empleado algún método más violento de apertura, como una granada o un disparo con su bláster de repetición.
Sea como fuere, el grupo vio un pequeño alienígena que se lamentaba en el suelo. Un rápido vistazo, y un buen conocimiento de razas galácticas, permitió a Cornelia deducir que aquella criatura era un Ewok. Kyle se aproximó al pequeño aborigen de Endor para comprobar que precisaba atención médica. Tras vacilar, finalmente Kyle gastó uno de sus medpac para curar a la criatura.


