miércoles, 22 de octubre de 2014

BSG, el juego de mesa

Ya lo sabéis, así que no me culpéis por haber dejado de lado los juegos de rol este tiempo atrás y dedicarme a otros menesteres también interesantes. Hoy os traigo mi impresión (más positiva si cabe que con el juego de cartas de Juego de Tronos) sobre el juego de mesa de Battlestar Galactica.

Antes que nada, debemos ponernos en contexto. El juego de mesa se basa en la (excelente) serie Battlestar Galactica Reimaginada. Sí, digo bien. Reimaginada porque la versión original de la serie es de  1978. Si tenéis curiosidad en cómo era aquella serie os dejo un vídeo en el que podréis ver alguna cuestión chocante, como la presencia de Dirk Benedict en el papel de Starbuck (sí, en la serie original era un hombre), y de Richard Hatch como Apolo (quién lo iba a decir....)


Tras este increíble documento gráfico, pasamos a una breve descripción de la historia de Battlestar Galactica Reimaginada para poneros en contexto. Nos encontramos en un lugar alejado del universo en el que la raza humana vive en doce colonias (las colonias de Kobol) en una época en la que hay un armisticio con los Cylon, una raza de robots que se han rebelado contra los humanos. Tras un ataque nuclear contra las colonias, que cuenta con la ayuda más o menos involuntaria de un humano llamado Gaius Baltar, las colonias son destruidas y sólo sobrevive una pequeña flota con la nave Galáctica a la cabeza.

En el juego de tablero, de Edge Entertainment, asumimos el rol de miembros de la tripulación de Galactica. Al principio del juego recibimos una carta que sólo podemos ver nosotros, y que nos indicará si somos humanos o si somos Cylon infiltrados, ya que los Cylon tienen apariencia humana. Lo que realmente es gracioso en el juego, y refleja bastante bien la esquizofrenia de la serie, es que nadie sabe si quien está a su lado es un Cylon o no.

Los Cylon de la versión reimaginada son bastante más interesantes
Comienza así una lucha muy curiosa en la que los humanos deben conseguir un objetivo de entre los planteados en el juego (hay varios a elegir, a cada cual más complejo), y los Cylon deben hacer que la flota humana caiga en desgracia, ya sea destruyendo a Galactica o acabando con recursos como el combustible, la población o los alimentos de flota.

viernes, 17 de octubre de 2014

Módulos de Star Wars d6: Operación Pícaro

Llevaba mucho tiempo sin publicar material para nuestro juego de cabecera sobre el Universo de George Lucas Disney en caverna de rol. La aventura que presento hoy estará pronto disponible en la página de material del blog para el clásico de West End Games.


Operación Pícaro es un homenaje a uno de los elementos que para mí hacen de Star Wars una gran saga: las batallas espaciales, que tienen una gran presencia en esta aventura, consistente en una operación de bombardeo de instalaciones militares en Kuat. 

lunes, 13 de octubre de 2014

Los juegos de rol y mi suegra

Hace unos días estaba de visita familiar en casa de mis suegros. Como de costumbre, preparé mi kit de supervivencia, que suele consistir en un libro que mi mujer considera friki (cosa que suele ser verdad) o en alguna serie para ver en la tablet.

Locos peligrosos a punto de destruir el mundo
Yo estaba a mis cosas, leyendo con atención sobre la vida en el Muro, cuando mi mujer le dijo a mi suegra que tenia un blog de juegos de rol. La reacción de mi suegra fue muy clara "¡Ay!" pero más claro para mi mujer era lo que se le estaba pasando por la cabeza a su madre. Rápidamente, mi mujer la tranquilizó "Pero jugar a juegos de rol no es malo. Había unos tíos que jugaban y que estaban zumbados, pero no tienen nada de malo". 

Me paré a pensar un poco en lo fácil que es criar fama, y cómo afecta eso a los juegos de rol. Es curioso que la gente asocie todavía los juegos de rol con lo que lo asocia (tú, querido lector, sabes de qué hablo). En este país es algo que ocurre muy a menudo: salta una noticia sobre algo y la gente no sigue su evolución ni ve más a allá del titular. Es como los casos en que a alguien le imputan un delito y finalmente sale absuelto. A nadie le importa que se demuestre que es inocente, pues se quedan con la idea de que ya son culpables. Es lo que en Derecho se llama "pena de banquillo".