jueves, 17 de diciembre de 2015

Chatarra espacial

Lo hecho, hecho estaba. Después del estallido vino el silencio. Apenas duró un instante y le siguieron incesantes minutos de gritos, y señales de alarma en el panel de control de la Valley. Chatarra espacial por un lado y por otro, naves convertidas en poco más que polvo, y pequeños trozos de roca que impactaban contra el casco de mi nave. Nos conseguimos zafar de todo aquello que nos rodeaba y salimos de esa masa flotante en que se había convertido gran parte de la flota imperial y una buena parte de la rebelde.

- Rick, no sabes lo que has hecho

Aquellas palabras de Kate fueron una puñalada en el pecho. No pude contenerme. Comencé a gritar sin control. Si no hubiera sido por ella,  no habríamos arrastrado al Imperio a aquel lugar. Había sido ella la que había atraído a todos los dichosos TIE y los destructores hasta aquel preciso punto del universo. Ella, y el que era el culpable de tomar una decisión de guerra en una zona de guerra era yo. Intolerable. Sencillamente intolerable.

- Si de verdad lo crees, entrégame a la Alianza, o al Imperio. O mejor, vete mi nave.

Tras decirle a Walk que nos sacara de allí, volví a mi habitación. Debía conciliar el sueño, y estaba seguro de que la batalla había tocado a su fin. No tardó mucho tiempo hasta que me llamó por la megafonía interna de la nave.

- Richard, tenemos problemas.

Sólo mi madre me llamaba Richard, y solía añadir Rodgers, como si sólo fuera hijo de mi padre, cuando debía abroncarme. Por supuesto, eso era cuando era un pequeñajo de Derallia, pero hoy en día sigue molestándome que alguien no me llame Rick. En aquella ocasión usar Richard era distinto, pues Walk lo empleaba sólo para cuando la situación lo requería.


Llegué al puente de mando y miré al exterior. Allí estaba, el Home One, orgullo de la Alianza. Ya sabía a lo que venían.

- Maldito Ackbar. Ya le dije que no volvería a ir a un consejo de guerra rebelde. Perdemos el tiempo, como la última vez.

jueves, 10 de diciembre de 2015

Dunas de Tatooine para Al Filo del Imperio

Hace mucho, mucho tiempo, en un blog que debéis visitar más a menudo, se publicó Dunas de Tatooine, una aventura para nuestro querido La Guerra de las galaxias: el juego de rol. Aquella era la primera de las aventuras que creé para este juegazo, y que engrosa la página de material para el juego de West End Games

Tenía claro que Dunas de Tatooine debía ser mi primer objetivo para la conversión a Al Filo del Imperio. Ciertamente, por su temática, podría encajar bien en La Era de Rebelión, pero he decidido que los PJ trabajen para la Alianza como un encargo puntual.


Para este enfoque, los PJ han sido contratados por la Alianza rebelde para cerrar un pedido muy especial: un cargamento de granadas de concusión para acabar con el blindaje de los AT-AT imperiales. La Alianza rebelde ha proporcionado a los PJ un contacto, llamado BoShek, que les venderá el cargamento. Los PJ deben llegar al planeta desértico de Tatooine, cerrar el trato y huir cuanto antes sin despertar las sospechas de las tropas imperiales, lo cual no es siempre lo más sencillo.

jueves, 3 de diciembre de 2015

AC Syndicate: recuperando la fe en Ubisoft

Tiempo atrás publicaba mis primeras impresiones sobre Assasins Creed Syndicate. Hoy os traigo mis impresiones finales, una vez que me he pasado el juego al 100 %. Trataré de no repetir demasiado cuestiones ya tratadas en la entrada que he referido, y profundizaré en otras que bien podrían considerarse spoilers. Si me acompañáis, vamos a ello.


AC Syndicate nos ofrece una visión de Londres muy especial, en plena época victoriana, y con la Revolución industrial y la lucha de los obreros como telón de fondo. Desde el principio, observamos dos intereses muy distintos en Jacob y en Evie Frie, la dupla de hermanos protagonistas de esta nueva entrega. Mientras que el primero quiere quitar Londres de las manos templarias implantando la banda de los Rooks, la segunda está más interesada en la búsqueda del sudario, uno de los objetos de los precursores. 

Para cumplir con el objetivo de Jacob, tendremos que ir liberando distritos de los templarios. Tenemos varios aliados que nos propondrán misiones tales como liberar niños de fábricas, secuestrar templarios, eliminarlos, hacerse con guaridas templarias... Todas las misiones tienen objetivos secundarios que sólo en ocasiones revisten cierta dificultad. Una vez que se hagan suficientes misiones, ya sólo queda eliminar al jefe templario del área. Lograda el área, se aumentan los ingresos y, bueno, lo normal en Assassins Creed, ¿no? 


En el caso del interés de Evie en el sudario, las misiones tienen un toque más sofisticado y, ¿por qué no decirlo?, más interesante. El hecho de que las misiones de Evie sean, normalmente, más sigilosas, le confiere un mayor atractivo. Matar a diestro y siniestro es un hecho diferencial de Assassins Creed, pero a uno le inunda una gran satisfacción cuando completa misiones sin tener que armar una jarana desproporcionada.