Esta entrada es algo especial. No es una batallita, al menos en sentido estricto, ni recomendaciones para el Máster, ni ruegos a los jugadores para que respeten al Máster. Se trata una entrada que quiere que cada uno eche la vista atrás.
Mi llegada al mundo del rol fue "a instancia de parte". Yo no conocía mucho de este mundo cuando en mi grupo de amigos hizo aparición el libro básico de MERP, el de la tapa negra, el que había abandonado términos como "sortilegios" e ilustraba a los hobbit contra los Nazgul en Amon Sûl.
La verdad es que aquel libro desapareció y más tarde me regalaron uno, que quiero pensar que no era aquel primer básico... La cuestión es que nadie preguntó de dónde había salido aquel ejemplar que nos empujó al verano más intenso que se puede tener sobre rol: partidas diarias de al menos dos horas, y partidas de cinco o seis horas en viernes y sábado.

